El cine ‘groovy’ mexicano

EL ÁNGEL EXTERMINADOR

Sería imperdonable que México, surrealista hasta el tuétano, no produjera películas alucinantes. Hoy, que celebramos el Día Internacional del Cine Mexicano, hicimos una recopilación de lo más extravagante.
Sería imperdonable que México, surrealista hasta el tuétano, no produjera películas alucinantes. (Especial)
Hoy celebramos el Día Internacional del Cine Mexicano. (Especial)

Rafael Tonatiuh

Nosotros los pobres (Ismael Rodríguez, 1948)
Cuasi-musical desgarrador de humor negro, con bizarros personajes como el jorobado Camellito, que al ser atropellado por un tranvía, dice: “Sin piernas, ¡voy a rodar!”

Autopsia de un fantasma (Ismael Rodríguez, 1968)
El diablo (John Carradine) ordena a un suicida que seduzca a una mujer en cuatro días, para que su alma descanse en paz. Salen Chabelo, un esqueleto y Robotina.

Han matado a Tongolele (Roberto Gavaldón, 1948)
En un teatro de revista, asesinan a la popular rumbera. Entre los sospechosos: un mago chino, un padrote y una adicta a la heroína.

Geometría (Guillermo del Toro, 1987)
Cortometraje del laureado director mexicano sobre un chavo que invoca al demonio para pasar matemáticas.

Santa Sangre (Alejandro Jodorowsky, 1989)
Historia de Fénix, hijo de un lanzador de cuchillos en un circo y la sacerdotisa de una iglesia que venera a una niña que le arrancaron los brazos mientras la violaban.

Santo vs. Capulina (René Cardona, 1968)
Increíble crossover entre el popular luchador mexicano y uno de los peores cómicos del cine nacional.

Santo vs. Blue Demon en la Atlántida (Julián Pastor, 1970)
El Enmascarado de plata se enfrenta a un nazi hippie que vive en la Atlántida e hipontizó a Blue Demon.

Caperucita y Pulgarcito contra los Monstruos (Roberto Rodríguez, 1962)
Crossover impensable entre personajes de cuentos infantiles y monstruos, con el Loco Valdés de lobo feroz y el enano Santanón, como el zorrillo apestoso.

Gangsters vs. Charros (Juan Orol, 1948)
El gran genio del cine chafa, enfrenta al gangster Tony Carmenta, contra el charro del arrabal.

El fantástico mundo de los hippies (Juan Orol, 1970)
El detective Frank busca a la desaparecida bailarina a gogó Eva, enfrentándose a las bandas que disputan el tráfico de la droga mata-rápido.

El violador infernal (Damián Acosta Esparza, 1986)
Un convicto ajusticiado en la silla eléctrica es obligado por el diablo a violar mujeres y homosexuales para pagar el favor de su reencarnación.

El profeta Mimí (José el Perro Estrada, 1973)
Historia de un fanático religioso que estrangula prostitutas con un cordón negro, en Santo Domingo, DF. Dirigida por director del también viajado film Chabelo y Pepito contra los monstruos (filmada el mismo año).

María de mi corazón (Jaime Humberto Hermosillo, 1973)
Una maga es recluida por error en un manicomio, mientras su novio (ex ladrón y también mago) la busca desesperadamente.

Intriga contra México (Fernando Pérez Gavilán, 1987)
Intento de un golpe de Estado en México, donde hipnotizan al Ejército y esconden serpientes venenosas en Los Pinos.

La fuerza inútil (Carlos Enrique Taboada, 1960)
Un millonario maduro adopta unos hippies para burlarse de ellos y torturarlos en su mansión.

El rincón de las vírgenes (Alberto Isaac, 1972)
Un vendedor de baratijas narra la historia del Santo Niño Anacleto (el Indio Fernández), un impostor que seduce a sus feligresas (incluyendo a la esposa del gobernador).

El águila descalza (Alfonso Arau, 1971)
Súper héroe mexicano de barrio para el que “las tachuelas son como la criptonita para Superman”.

Muñecos infernales (Benito Alazraki, 1961)
Por robar un ídolo vudú, unos expedicionistas son asesinados por el brujo Zandor, y sus muñecos hechos con restos humanos.

El Ángel exterminador (Luis Buñuel, 1966)
Un grupo de burgueses se reúne en una mansión, pero una fuerza inexplicable les impide salir de la sala, viviendo encerrados sin que nadie pueda rescatarlos.

Intrépidos punks (Francisco Guerrero, 1980)
Punks asesinos y violadores, en motos y triciclos motorizados, realizan rituales satánicos en Tenango del Aire, Edomex.

La venganza de los punks (Damián Acosta Esparza, 1987)
Cuando los punks salen de prisión, asesinan a la familia del policía que los encerró, quien a su vez, cobra una sangrienta venganza.

Llámenme Mike (Alfredo Gurrola, 1979)
Miguelito, un policía judicial cae en la cárcel y es atacado por los hampones que encerró, volviéndolo demente, quien al salir, se cree Mike, un detective gringo.

El clon de Hitler (Christian González, 2003)
Por inexplicables razones, un clon de Hitler llega a México y resurge el gran dictador (con todo y bigotito) para volverse un desalmado traficante de drogas que come tacos.

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