Por unos instantes, el cielo pareció detener el tiempo. La Luna fue cubierta casi por completo y regaló una postal que quedó en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de contemplar este fenómeno astronómico.
Desde distintos puntos de la ciudad, decenas de familias se reunieron para observar el eclipse: algunas con cámaras y teléfonos celulares, mientras que otras aprovecharon los telescopios instalados en la Macroplaza para no perder detalle del espectáculo.
"Vi cuando ya casi estaba tapada la Luna y se veía una parte blanca. Mi hermana alcanzó a tomarle foto, obvio para redes, a las instantáneas de Instagram".
La expectativa también se hizo presente entre quienes acudieron al primer cuadro de la ciudad, donde los asistentes pudieron observar el fenómeno de manera más cercana gracias a la disposición de equipos especializados.
"Tuvimos la oportunidad de verlo; ahí había personas en la Macroplaza que nos dejaban verlo con el telescopio".
El fenómeno reunió a familias completas, incluidos niños que vivieron con emoción este espectáculo celeste.
"Sí se juntó bastante gente con niños, cámaras y todo ese rollo, bien emocionados. Sobre todo mi hijo el mayor, que vive en Tampico pero está aquí de vacaciones; se la pasó bonito".
De acuerdo con el astrónomo Pablo Lonnie, se trató de un eclipse parcial de Luna que alcanzó una cobertura cercana al 96 por ciento.
Entre telescopios, fotografías e instantes compartidos, el eclipse regaló una noche especial a quienes levantaron la mirada al cielo y fueron testigos de la magia del universo.
nrm