El director de Cultura en Lerdo, reconoció que dentro del Festival de las Artes conocido como Lerdentino 2010 y en el cual participó como coordinador, se defraudó a los creadores que participaron y a la federación, pues al no poder comprobar gastos, el festival no pudo tener la sede o representación del Cervantino.
A pesar de admitir el adeudo, dijo que ya quedó en el pasado. Su propósito ahora es el descubrir talentos y como director de Cultura, realizará actividades para despertar la inquietud de los niños y jóvenes con diferentes muestras y talleres.
Sobre la dirección de Cultura, dijo que deberá manejar un presupuesto propio pues la alcaldesa, María Luisa González Achem, lo invitó para darle una proyección cultural y turística al municipio.
Al cuestionar cuál será su plan eje de trabajo, acotó que formará el Instituto de Cultura y hará actividades como el Lerdentino.[OBJECT]
"Es parte del proyecto de la presidenta, lo tenemos contemplado para finales de abril y principios de mayo, es con el objetivo de darle continuidad a ese festival que se terminó por cuestiones, bueno, políticas u otro plan de trabajo que traían las administraciones".
"Yo fui el creador de ese evento", acotó Othón Reuter, quien no negó que existen voces de creadores que apuntan a la defraudación.
"Sí, se les quedó a deber ahí parte de sus honorarios, ya que en la última edición del 2010 no se pagó por parte del municipio una cantidad y otra del gobierno del Estado".
"Pues ya no se debe, ya se perdió, o sea, quedó incompleto y a esos creadores, pues sí, se les quedó a deber pero por parte de esa administración".
"El comité en ese tiempo bajó un recurso federal que se hizo un proyecto, se había ganado ya la sede del Cervantino y pues se perdió".
"Se perdió la sede, el pago se hizo con el recurso, se bajó federal pero como no se complementó con lo otro que iba a aportar el municipio y el Estado, fue ahí donde quedó a deberse a proveedores, a artistas".
Así el Ayuntamiento no podrá usar este esquema pues en el año 2010 hubo "un recurso grande" y el "gobierno federal castiga"; la asociación quedó etiquetada por incumplimiento y en descrédito.
JFR