Asiento trasero

Poesía

Este poema forma parte de Solastalgia (Almadía/ Universidad Autónoma de Aguascalientes), versión al español de Hernán Bravo Varela.
Eko Ex libris Ganesh y sus consortes

Tanya Huntington


A Miquel


Prosiguen los caminos

y olvidamos, y somos olvidados

como los propios astros

fugaces que se han ido.

Edward Thomas



Gracias a este poema,


ya no podré olvidar


cómo te sentaste en el asiento trasero


de un Nissan Platina rojo


y, de la nada, me preguntaste,


si tenían lengua o no los tiburones.



No supe la respuesta.



Entonces me pasaste


tus binoculares para ver


las marcas dibujadas con gis


que hicieron las estrellas a 130 kilómetros por hora


contra la negrura


de un cielo no empañado por luces de ciudad.


Y me dijiste que todo verso escrito


aspira a convertirse en paradoja:


como cantar sin música.



Así es esta canción que te dedico.


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