La educación a través de la música y cultura

El director de orquesta y compositor Manuel de Elías, comenta que el gobierno debería apoyarse en estas para formar habitantes ejemplares y felices.
Manuel de Elías fue invitado a dirigir el tercer concierto de la temporada otoño-invierno de la Camerata de Coahuila. (Lilia Ovalle)
Manuel de Elías se dice satisfecho con su vida, la cual ha dedicado por más de 50 años a la música clásica. (Lilia Ovalle)

Lilia Angélica Ovalle Arias

El director de orquesta y compositor Manuel de Elías se dice satisfecho con su vida, la cual ha dedicado por más de 50 años a la música clásica. 

Maestro de directores y de músicos, afirma que en México existe un severo problema en cuanto a la educación, debido a que el gobierno desprecia a la cultura, cuando debería apoyarse en ella para formar habitantes ejemplares y felices. 

“Lo único que ocurre conmigo es que he trabajado toda mi vida y con una enorme pasión, con una gran devoción. Soy apasionado de la vida y de las cosas bellas e inteligentes, en fin, meto la nariz en todas partes y en todas las disciplinas que puedo”. 

Invitado para dirigir el tercer concierto de la temporada otoño-invierno de la Camerata de Coahuila, dedicado a Rossini en los 150 años de su fallecimiento, explicó que la música es el discurso que en vez de palabras ofrece secuencias de sonidos.

Y aunque reconoce que en ella existen elementos pragmáticos, puesto que su base es matemática, dijo que en su construcción se encuentran pilares culturales, como la arquitectura y la literatura. 

“¿Cómo meterse a la música sin acercarse a la matemática? ¿Cómo acercarse a la música que tiene una estructura sin acercarse a la arquitectura? Schumann decía: ‘Todas las artes tienen una misma estética, lo que varía son los materiales’, y tenía toda la razón. Yo me acerqué a las artes plásticas como también me acerqué a la arquitectura, o como estuve unos años en filosofía sin pretender ser filósofo, pero la riqueza que da la filosofía para el pensamiento del artista es incuestionable y yo diría que para todo ser humano”.

Esta felicidad es un bien personal. Pero Manuel sabe que en México, la música como instrumento de educación, le ha sido negada a la mayor parte de la población, pues en el pasado las políticas se basaban en principios y por debajo de ellos estaban los intereses, situación que ha cambiado con el tiempo. 

De ahí que también se dedicara a la docencia, con el objetivo de generar un proceso de evolución. 

“El problema nacional es general para toda disciplina. Si hablan de hacer una revolución en términos de la educación, yo digo no. Que le quiten la erre. ¿Por qué en los países de Europa tienen ese nivel de cultura? Porque la música es una disciplina que casi desde la cuna se recibe. Si no fuese así no existiría Mozart y esos verdaderos monstruos, los gigantes de la música. Hay coros en todas las partes. ¿Dónde están nuestros coros?".

“Una de mis tareas por convicción ha sido la educación musical infantil justo pensando no en hacer músicos, los que además quieran ser músicos lo pueden hacer y con una buena base. Pero no, la educación se ofrece por lo que la música da a la estructura del ser humano”. 

La música enriquece, fortalece, alegra y abre la mente. Es por ello que Manuel plantea otra interrogante: “¿Cómo pensar en la música sin pensar en la literatura?”. 

Apasionado del teatro, de la prosa y de la poesía, aseguró que entre los artistas prevalece el mal hábito de pensar que se es superior cuando dijo, nadie es parámetro de nadie, excepto de uno mismo. 

En cuanto a las estrategias que se podrían implementar para dar impulso a esta disciplina, estableció que se deben dar verdaderas clases desde el nivel preescolar, dejando a un lado los cantos y juegos que imitan programas de televisión, que deforman. 

“Necesitamos enseñarle a los niños a oír primero, enseñarles a cantar y a tocar pequeños instrumentos y a cantar cosas sencillas pero de buena calidad musical… El problema es que México tiene mucho talento para la música pero lo que falta es una verdadera estructura de educación”.

Comentó que tiene un pronóstico reservado en cuanto al impulso que podría dar a la música Andrés Manuel López Obrador como presidente en funciones, aunque se vislumbra un enorme reto en la educación formal del pueblo mexicano. 

“Tenemos que pensar que hoy comenzamos y que dentro de unos años habrá una sociedad mejor. En la Universidad Veracruzana yo trabajé en la iniciación musical infantil, y ahora tiene un edificio de 4 pisos dedicado a eso. Esto también lo inicié en la Universidad de Guanajuato”.

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