María Pagés otorga voz a la mujer en "Yo, Carmen"

“Quisimos que fuera ella quien contara cuáles son sus deseos, anhelos, fortalezas y fragilidades”, dice la coreógrafa y bailaora nacida en Sevilla.
El montaje en el que participan seis bailaoras y ocho músicos se presentará en el Palacio de Bellas Artes el jueves 6 de septiembre.

Abraham Flores

Sobre las aportaciones creativas y estéticas al flamenco de la artista sevillana, José Saramago escribió: “En María Pagés habita el genio del baile, todos lo sabemos y lo proclamamos. Pero hay algo más en esta mujer: ella baila y, bailando, mueve todo lo que la rodea; ni el aire ni la tierra son iguales después de que María Pagés haya bailado”.

La musa, no solo del Nobel de Literatura, sino del arquitecto Oscar Niemeyer, el coreógrafo Mikjaíl Barýshnikov, el cantante Plácido Domingo y el cineasta Carlos Saura, entre otras personalidades del arte, habló con MILENIO sobre el espectáculo Yo, Carmen (2014), que presentará el próximo 6 de septiembre en el Palacio de Bellas Artes.

“Junto con El Arbi El Hartino trabajamos desde la idea de que no queríamos hacer una reinterpretación del personaje de la novela de Mérimée, mundialmente conocido por la ópera de Georges Bizet, sino que más bien significara un contrapunto.

“En la novela, Carmen no es la protagonista, sino lo es don José, por eso nosotros quisimos darle la voz a la mujer, que fuera ella quien contara cuáles son sus deseos, anhelos, fortalezas y fragilidades. A partir de ahí, surgió una investigación que incluyó muchísimas entrevistas con mujeres de diferentes índoles, intereses, edades y educación”, detalló la coreógrafa vía telefónica desde España.

La aventura plantea una dramaturgia que tiene una relación muy importante con la palabra: “Recurrimos mucho a la poesía creada por mujeres; la obra, aunque comienza con la obertura típica de Bizet, inmediatamente se mete en la idea de construir una coreografía a través de las voces de María Zambrano, Widdad Benmoussa, Akiko Yosano, Marguerite Yourcenar, Margaret Atwood y Belén Reyes, entre otras, quienes han expresado las realidades que han afrontado y los contextos en los que se han desenvuelto”.

El flamenco, a pesar de estar vinculado a una zona geográfica específica, que nace de lo popular y la tradición, es un arte hospitalario, abierto a confrontarse con otras disciplinas.

“En ese sentido, en Yo, Carmen también hay una síntesis de esa evolución, un continuo diálogo con otras artes, de la riqueza que significa una creación global a la que siempre quiero llegar”, explicó Pagés, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2014.

El montaje, en el que participan seis bailaoras y ocho músicos, fue el resultado de un largo y continuo aprendizaje: “No hubiera podido hacerlo con 20 años menos, porque no tenía la sabiduría para hablar de lo que es la mujer; ahora, ya con 55 años y con la experiencia de vida, puedo contar con fundamentos lo importante que es”.

Sobre el repertorio musical, integrado por las partituras de Bizet y por creaciones originales flamencas, destacó que la convivencia de los estilos clásico y popular “permitió que las cantaoras fueran capaces de leer una partitura y que los concertistas tocaran de oído. Eso nos da la idea del enriquecimiento que hay entre los músicos para la creación de los temas”.

Yo, Carmen se presenta el 6 de septiembre a las 20:00 horas en el Palacio de Bellas Artes.

Fructífera trayectoria

La bailaora comenzó su carrera en la compañía de Antonio Gades, a quien considera su “maestro indiscutible”.

La Bienal de Sevilla le ha concedido 10 Giraldillos, considerados los Oscar del mundo del flamenco.

Su compañía ha viajado por Gran Bretaña, Francia, Rusia, Alemania, Italia, Japón, Hong Kong, Canadá, España, Colombia y otros países.

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