Sigue rescate de patrimonio con México también es tu casa

En las tres etapas de la iniciativa que inició en 2016 se han reunido más de 150 mil compromisos ciudadanos para conocer y no dañar sitios o inmuebles.
El Faro Venustiano Carranza del Puerto de Veracruz, además alberga un museo y un conjunto de oficinas administrativas.

Verónica Díaz

Impulsada por casi 20 dependencias públicas y las 57 empresas que integran el Consejo de la Comunicación, arranca la tercera etapa del Movimiento Mi México, que consiste en concientizar a los mexicanos para comprometerlos en el cuidado de su patrimonio.

“No existe un movimiento similar en todo el mundo; inició en 2016 para provocar que la gente conozca, valore y proteja los sitios valiosos que hay en nuestro país.

“México es la nación, de toda Latinoamérica, que tiene la mayor cantidad de inmuebles históricos reconocidos por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), con un registro de 35 sitios en 11 ciudades. Somos, también, el tercer lugar a escala mundial, después de Italia que tiene 16 ciudades, y de España que tiene 14, declaradas como patrimonio de la humanidad”, dice Luis Del Moral, representante del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin).

Con el lema “México también es tu casa”, este movimiento inició como una campaña para “sensibilizar y crear un poquito de conciencia como ciudadanos, en nuestros connacionales, acerca de la importancia que revierte, incluso para quienes ocupamos las oficinas de gobierno y sitios federales, el cuidar y proteger estos espacios como nuestra propia casa.

“Una realidad es que a escala nacional invertimos una gran cantidad de los impuestos de los mexicanos en su mantenimiento y conservación y, ¿por qué no decirlo?, en la reparación y limpieza de estos inmuebles, porque muchas veces los confundimos con sanitarios, con espacios para el grafiti. Quiero decir que no estamos en contra del grafiti, entendemos que para muchos es un arte que se desarrolla con una gran creatividad, pero podemos negociar los espacios donde poder realizarlo”, señala en funcionario.

Agrega que este movimiento incluye bosques, calles y edificios que se eligen con un criterio de popularidad o que signifiquen algo para los mexicanos. En la primera etapa se consideraron siete inmuebles de Veracruz, Puebla y Guadalajara; entre ellos la zona arqueológica en Cholula, en Puebla; El faro de Venustiano Carranza, de Veracruz; el Instituto Cultural Cabañas y el Teatro Degollado, en Guadalajara.

“Para 2017 —apunta Del Moral— se eligieron espacios ubicados en Ciudad de México y el Estado de México, entidades que en conjunto cuentan con más de 10 mil inmuebles con registro patrimonial. Para este 2018 repetimos estos sitios por la gran cantidad y densidad de población que hay en estos lugares. “Estos espacios son la Cineteca Nacional, el Centro Cultural Casa del Tiempo de la UAM (Universidad Autónoma Metropolitana), el Palacio Postal o La quinta casa de correos, así como el Museo de Arte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Para el Estado de México se eligieron la zona arqueológica de Malinalco, que es la única pirámide construida en un monolito, y la Catedral de Toluca”.

Confiar en la palabra


El mercado objetivo de este movimiento lo representan los jóvenes de entre 14 y 29 años de edad, que “creemos, son los que pueden hacer el cambio”, dice Del Moral, quien comenta que la dinámica consiste en que en aquellos sitios “hacemos una labor de concientización, explicándoles la importancia del lugar: les obsequiamos algo que puede ser una caricatura, una postal o unas llaves. Después nos regalan su firma en una bitácora, no necesitan compartirnos ninguna credencial ni nada, solamente la firma para que su mente procese que están haciendo el compromiso de sumarse a conocer valorar y proteger, en ese orden de ideas, nuestro patrimonio nacional, nuestros inmuebles”.


A decir de Del Moral, la inversión de recursos en la manutención y reparación de inmuebles es cara, especialmente si se trata de espacios con valor histórico porque no solo se deben limpiar sino restaurar. En ese caso el costo se puede duplicar o triplicar “y eso rebasa cualquier presupuesto; a lo que la ciudadanía nos puede ayudar es cuidar, como en su casa, con no rayonear o ensuciar”.



Es muy pronto saber si el movimiento ha logrado reducir el gasto en mantenimiento de los inmuebles, pero se han reunido 150 mil compromisos firmados y esperamos que eso se replique hacia gente que conozca el movimiento.


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