Bremia Iglesias, el taekwondo la hizo campeona

Entrevista

Lo que comenzó como un sueño de la atleta, hoy se vuelve realidad. A sus 17 años ya forma parte del Salón de la Fama del Deporte en Durango.
La medallista comenzó a entrenar taekwondo a los 9 años. (Martín Piña)

Carlos Hernández Castrejón

Siendo una niña de 17 años, Bremia Iglesias Calzada, recientemente forma parte del Salón de la Fama del Deporte en Durango por sus logros en el taekwondo.

Participó en el Campeonato Infantil, Cadetes y Juvenil 2014 en Monterrey, Nuevo León, donde ha sido medallista de bronce, 2° lugar en la evaluación nacional Cadetes, junior en Aguascalientes, y consiguió la presea de oro en la Olimpiada Nacional de Monterrey 2015.

Su profesor Jonhatan Salazar Castrejón, logró ver en ella un potencial único, y así pulir su talento, para sacar lo mejor y ubicarla entre los mejores deportistas de Durango.

¿Que representa para ti ser parte del Salón de la Fama?

Me siento muy contenta, es una meta alcanzada, ingresar al Salón de la Fama, porque a nivel estatal representa bastante para un atleta y es que no cualquiera puede estar ahí, por eso me siento feliz que me consideren como parte de los atletas más destacados del Estado.

¿Por qué elegiste el taekwondo?

Fue algo fortuito, no era algo que yo deseaba, primero quise experimentar, probé para ver qué era el taekwondo, tenía 9 años cuando me metí a entrenar con el equipo de la escuela donde estudiaba, en el Instituto Gómez Palacio. Primero le comenté a mis papás que había clases y ellos me apoyaron. Al principio no tenía idea de lo que era, pero mi profesor Jonhatan Salazar fue quien me enseñó lo básico y vio en mí un potencial.

¿Cuál es la parte que más te gusta de todo esto?

Me gusta mucho el combate, el deporte de contacto y encontré algo muy especial para mí en el taekwondo. Yo no tenía gusto por algún otro deporte, me gustaba hacer ejercicio, pero no practicaba nada. Pude encontrar algo nuevo para mí, algo que me llenó bastante en mi vida.

¿Cómo te formalizaste en esta disciplina?

En la escuela sólo entrenaba, pero cuando recibí la cinta roja comencé a tomar clases en la escuela del profesor Jonhatan, comencé a ir a torneos, mis entrenamientos fueron más formales y específicos, fue a diario.

¿Cómo fue tu primer torneo?

Fue siendo cinta amarilla, competí en el Torneo San Francisco de Así, esa fue una grata experiencia, obtuve el segundo lugar en mi categoría y creo que a partir de ahí comencé a tomarle más gusto al taekwondo, hacer combate me hizo sentir algo distinto, algo que me agradó bastante. Cuando estoy en combate y me pegan, siento la adrenalina y me hace disfrutar más este deporte.

¿Cómo fue el salto a lo competitivo?

Cuando comencé a participar en más torneos, siendo constante en mis entrenamientos, empecé a elevar mi nivel. Fui seleccionada, mi primera convocatoria fue a principios de 2015, en la evaluación quedé en segundo lugar y gracias a eso me volvieron a llamar para la concentración en el CNAR, la primera concentración fue de dos semanas, me sentí muy feliz.

¿Cuál fue la primera Olimpiada Nacional a la que acudiste?

Fue en 2014, quedé en la primera ronda, eso me ayudó para saber de qué se trataba y detectar mis errores. Al año siguiente regresé y esta vez logré la medalla de oro en mi categoría. Venía de ganar la evaluación y con ese triunfo el ánimo se fue al cielo, supe que podía hacer las cosas y que sólo era cuestión de trabajar bien y prepararse constantemente, con seriedad y profesionalismo. Me di cuenta que tenía talento para el deporte y me animó a seguir adelante.

¿Y tu etapa como seleccionada nacional?

Nos estuvimos preparando para el Mundial de Cadetes en 2015 de Corea del Sur, esa fue mi primera experiencia, aunque no pasé de la primera ronda, pero fue una pelea muy apretada que me dejó con la sensación de que pude haber ganado. Después fue el Panamericano de Cadetes en Aguascalientes, ahí logré el bronce. Después tuve que hacer nuevamente el proceso para tratar de mantenerme en la Selección, pero en el Junior pasado me quedé en Cuartos de Final.

¿Cómo fue ese desarrollo?

Entrené más fuerte, con el apoyo de mis papás, mi entrenador. Creo que hicimos un buen equipo y eso me ayudó, aunque también he tenido altibajos, actualmente no he estado presente en el medallero, pero me estoy preparando para regresar, mi próximo objetivo es el Nacional de Adultos que será en noviembre.

¿Qué has dejado de lado para poder triunfar en el taekwondo?

La convivencia con la familia en muchas ocasiones, las vacaciones con mis papás y mis 2 hermanas, no salir con amigos. Me entreno 2 horas diarias de lunes a viernes y el sábado 3, por la mañana voy a la preparatoria, no descuido mis estudios, debo estar bien en ambos lados.


¿Esperabas ser ingresada al Salón de la Fama?

La noticia me la dio mi profesor Jonhatan al final de un entrenamiento, no pensé que fuera a suceder, pero cuando lo escuché sentí una alegría inmensa, algo que me hizo pensar en muchas cosas, en lo que he hecho en los casi 10 años que llevo en el taekwondo, y desde luego, doy las gracias a mi profesor, él me enseñó a tener éxito. Eso me levantó el ánimo en un momento en el que era el mejor para mí en el deporte, así que me ayuda a luchar, es algo muy especial.

¿Cuál es tu objetivo en el deporte?

Me gustaría llegar lejos, tener grandes logros. Me gustaría llegar a Juegos Olímpicos, es mi sueño, quiero representar a México ahí y voy a trabajar para tratar de que así suceda.

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