Defensa alista fuerza de apoyo ante el huracán Polo
Ante el avance del huracán Polo por el Pacífico mexicano, la Secretaría de la Defensa Nacional mantiene lista una Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre integrada por mil 415 elementos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, con capacidad para desplazarse a las zonas que resulten afectadas y reforzar las labores de auxilio a la población.
El dispositivo se encuentra establecido en el Valle de México y cuenta con personal especializado, maquinaria, vehículos y aeronaves para intervenir en las entidades donde las condiciones de emergencia rebasen la capacidad de respuesta de las unidades militares desplegadas.
De acuerdo con el pronóstico emitido a las 06:00 horas de este 22 de septiembre, se prevén lluvias muy fuertes a intensas desde Jalisco hasta Oaxaca, además de rachas de viento y oleaje elevado, por lo que las autoridades mantienen acciones preventivas y de preparación ante posibles afectaciones.
La Fuerza de Apoyo funciona como una reserva operativa para fortalecer a las unidades que ya aplican el Plan DN-III-E en las zonas afectadas. Su capacidad permite trasladar personal y equipo por tierra y aire para atender distintas necesidades durante una emergencia.
El componente terrestre cuenta con nueve unidades de maquinaria pesada, cinco células de sanidad, cinco de intendencia y cinco de transmisiones, además de seis binomios canófilos. También dispone de una cocina móvil, una planta potabilizadora, una torre de iluminación y dos camiones de volteo.
A estos recursos se suman cinco aviones y cuatro helicópteros, así como 20 tractocamiones y 15 vehículos de 6.5 toneladas, destinados al traslado de personal, maquinaria, equipo e insumos.
En el Centro Estratégico Militar de Acopio, ubicado en Santa Lucía, Estado de México, se mantiene además una reserva de ayuda humanitaria compuesta por 15 mil 965 despensas, 13 mil 890 canastas alimentarias y un millón 949 mil 227 litros de agua embotellada.
La capacidad desplegada contempla atención médica, preparación y distribución de alimentos, suministro de agua potable, comunicaciones, búsqueda y rescate, así como labores de remoción de materiales en caso de inundaciones, deslaves u otras afectaciones provocadas por el fenómeno meteorológico.
Con información de Jorge Martínez