La historia de amor entre Elsa Aguirre y Jorge Negrete parece sacada de una película del Cine de Oro. Antes de compartir créditos y convertirse en pareja, la actriz ya suspiraba por el cantante cuando apenas era una adolescente.
Lo veía como una estrella inalcanzable, sin imaginar que años después él mismo le pediría que fuera su novia.
“Yo era muy chica (…), era muy chamaquita para él; pues él sí ya tenía muchos años más que yo cuando fue Lluvia Roja, entonces todas se acercaban a pedirle autógrafos menos yo. Él con toda su delicadeza y toda esa forma y porte que tenía me dijo: ‘¿Me permites que yo sea tu novio?’ hasta habló con mi mamá y nos llevaba al restaurante a comer. Siempre que llegaba Jorge me decía ‘mi pequeña’, con mucho cariño siempre me cantaba al oído, me llevaba serenata; de verdad hizo todo lo que pudo para que yo cayera a sus pies”, dijo en entrevista con Gustavo Adolfo Infante.
Su relación llamó la atención desde el inicio por la diferencia de edad entre ambos: Negrete le llevaba casi dos décadas.
Aún así, el flechazo surgió durante el rodaje de Lluvia Roja (1949), cinta en la que trabajaron juntos y donde la ficción terminó por convertirse en realidad.
De pedirle un autógrafo a convertirse en su novia
En entrevista para La historia detrás del mito, Elsa Aguirre contó años después que, cuando era joven, hacía todo lo posible por encontrarse con Jorge Negrete. Sabía dónde vivía y, como muchas admiradoras de la época, esperaba tener la oportunidad de verlo de cerca o conseguir un autógrafo.
El destino terminó reuniéndolos en un set de filmación. Durante las grabaciones de Lluvia Roja, la química entre ambos fue creciendo hasta que el actor dio el primer paso.
Según recordó la propia Elsa, él fue quien le preguntó, con la caballerosidad que lo caracterizaba, si aceptaba ser su novia.
La actriz relató que Negrete incluso habló con su madre antes de formalizar la relación y que acostumbraba llevarlas a comer. También la consentía con serenatas, le cantaba al oído y siempre la llamaba "mi pequeña", detalles que terminaron por conquistarla.
El detalle que terminó enfriando la relación
Aunque todo apuntaba a un romance de ensueño, la historia no tuvo un final feliz. Con el paso del tiempo, Elsa Aguirre comenzó a sentirse incómoda por una costumbre del intérprete de Ay, Jalisco no te rajes.
De acuerdo con la actriz, Jorge Negrete tenía la intención de acercarla a la lectura y constantemente le enviaba libros para que después conversaran sobre ellos. Sin embargo, lejos de verlo como un gesto romántico, ella sentía que la estaba tratando más como una alumna que como una pareja.
“Él muy suavecito me llevó un libro para que yo lo leyera y después, supongo, lo comentaremos. Pero yo no lo leía. Yo veía a mi hermana Alba leer, era la única de mi familia que leía y no sé por qué, pero yo la veía leer (...) Luego siguió mandando libros y pues menos los leía y ‘ahora que voy a decirle, que no los leí’. Para esto siguió mandando uno y otro y otro hasta que llegó un día que le dije a mi mamá: ‘Dile que yo ya no quiero hablar más con él’”.
Elsa confesó que nunca leía los ejemplares y cada nuevo libro aumentaba la incomodidad, hasta que decidió poner punto final al noviazgo.
"Yo quería un novio, no un profesor", resumió al recordar aquella etapa de su vida.
A esa situación también se sumó un ambiente peculiar dentro de su familia. Negrete era muy atento con la madre de la actriz y solía enviar regalos y flores a la casa, algo que incluso despertó los celos del padre de Elsa. Pese a ello, era el único hombre con quien él le permitía salir, en parte por el prestigio y la imagen pública que el cantante tenía en esos años.
Aunque la relación no prosperó, el romance entre Elsa Aguirre y Jorge Negrete quedó como una de las historias sentimentales más recordadas del cine de oro mexicano: la de una joven admiradora que terminó conquistando al ídolo de su juventud, pero que prefirió alejarse cuando sintió que el amor había comenzado a parecerse demasiado a una lección.