El San Francisco y Aranzazú, sin acceso a fieles

Desde hace meses que los emblemáticos templos no abren, el Aranzazú solamente lo hace para oficiar misa. Ningún Frayle resguarda los inmuebles, policías tapatías sí cuidan de San Francisco

Perla Gómez

Los emblemáticos recintos San Francisco y Aranzazú, también conocidos como Los Dos Templos, y que se ubican en 16 de septiembre casi esquina con Revolución, pasan sus días a puertas cerradas, con motivo de las obras de la Línea 3 del Tren Ligero, el único que abre ocasionalmente es el Aranzazú, que recibe a los fieles solamente para que escuchen misa, el de San Francisco lleva meses completamente cerrado, luego de que se encontraran grietas en su interior.

Dentro de los estragos que ha dejado el progreso que representa la construcción de la tercera línea del Tren Ligero en Guadalajara, se encuentras estos dos espacios religiosos, que a simple vista de los tapatíos, lucen olvidados. Contrario a cómo podrían encontrarse hace cuatro años, llenos de vida, actualmente se encuentran o encerraos entre paneles propios de la obra, o cerrados entre horas.

Ahora, aquellos fieles que buscan llegar al recinto antes abierto, no pueden entrar. Además, en el caso de San Francisco, no hay ningún Fraile Franciscano que lo resguarde, en su lugar se encuentran elementos administrativos de la policía de Guadalajara, quienes se mantienen dentro del lugar cerrado, para sostener la seguridad de éste y el orden.

Una de ellas, admite que actualmente no hay ningún Fraile que se dedique al resguardo del espacio, y que el Aranzazú se abre solamente para oficiar misa. Así ha sido al menos en los últimos tres meses.

Aunque luego de las grietas encontradas por el paso de la tuneladora La Tapatía en el San Francisco, las autoridades dijeron que repararían las mismas, no han iniciado las obras, y ninguna de las personas que custodian el espacio supo informar cuándo iniciarían dichas reparaciones.

MC

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