Incertidumbre y sin hogar deja lluvias a familia

Alrededor de las 3:00 horas del sábado el techo de lo que era la sala y la cocina se vino abajo, debido a una fuga de gas se produjo una explosión.
Lo único que hasta el momento ha recibido, es una despensa por parte del DIF Estatal. (Saúl González)
Los cuartos que permanecen de pie corren el riesgo de también derrumbarse, pues son de adobe. (Saúl González)

Isis Rábago

La lluvia incesante de la noche del viernes hasta las primeras horas del sábado ocasionó el reblandecimiento del techo y posteriormente el derrumbe en una de las viviendas del ejido San José de Viñedo de Gómez Palacio, en donde habitaba la familia Favela Andrade, quienes ahora enfrentan el temor y la incertidumbre de perder todo su patrimonio.

Alfredo Favela Andrade, hijo de Juan Favela Alvarado de 77 años y de Evelia Andrade de 75 años, relató que fue alrededor de las 3:00 horas del sábado cuando el techo de lo que era la sala y cocina se vino a bajo. 

Al momento de caerse el techo, dañó el tanque de gas y ocasionó una fuga, al estar una veladora prendida se produjo una explosión.


En la casa se encontraba a demás de Juan Favela y sus padres, también su hija Dayana de 24 años.

Destacó que al momento de que se percató de la situación, rápidamente fue a levantar a su mamá para sacarla de la casa.

“Estaba dormida y la desperté, quería ir por sus huaraches pero le dije que no porque iba a explotar, cuando saqué a mi padre forcejeó porque el se pone así por su edad, pero le dije que se saliera, a empujones y a la fuerza, pero cuando lo saqué, se me quiso regresar, y volteó a ver la veladora y quise correr, pero el flamazo de lumbre me aventó en la cara, no me quemé gracias a Dios, nada más el bigote, los ojos puro ardor nada más, bendito sea el señor que me libró de quemarme”, enfatizó.


Mientras narraba los hechos, con lágrimas en los ojos agradeció a los vecinos de San José del Viñedo por acudir a su auxilio, pues una vez que vieron el fuego se solidarizaron para ayudar a su familia.

Destacó que los cuartos que aún permanecen están por derrumbarse, situación que dejará a la deriva tanto a sus padres quienes llevaban más de 50 años viviendo ahí, así como a su hija y a él luego de un año y medio de haber llegado a esta casa.

Las pérdidas no fueron humanas, pero aún así provoca tristeza el perder bienes materiales debido al esfuerzo realizado para conseguirlos, en este caso fue comedor, sala, refrigerador, pantalla, además del mandado. 

Por otro lado destacó que luego de que los bomberos acudieron a apagar el incendio, personal de la Administración Municipal no regresó para evaluar los daños de la casa, sin embargo ante las condiciones que a simple vista se observan, prefiere no exponer a sus padres y a su hija. 

Lo único que hasta el momento ha recibido, es una despensa por parte del DIF Estatal, puntualizó.


Por el momento, la familia está separada, pues mientras que su padre se queda a dormir con un hermano en Estación Viñedo en donde también él se queda, su mamá se trasladó con una hermana a la Concha, Coahuila así como su hija.

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