La cerveza belga está en riesgo por el cambio climático

Si te gustan las cervezas lámbicas, tal vez debas empezar a hacer algo por el medio ambiente, pues el alza en las temperaturas está dificultando su producción.
Estos son los mitos más comunes sobre la cerveza. (Especial)

Milenio Digital

Las cervezas belgas son unas de las más aplaudidas en el mundo debido a su altísima calidad y sabores especiales, pero ahora uno de los tipos de cerveza de aquel país podría desaparecer por culpa del cambio climático.   

Un estudio hecho por un sitio especializado y una cervecera, encontró que cada vez es más difícil producir cervezas lámbicas, producidas exclusivamente en la región del suroeste de Belga y todo tiene que ver con las temperaturas que han subido en los últimos años.   


¿Qué es una cerveza lámbica?

Este tipo de cerveza se caracteriza por tener un sabor ácido, mismo que se consigue a través de una fermentación hecha al aire libre en ambientes con temperaturas que no sobrepasan los 8°C. Después de este proceso, el líquido se guarda en barriles de madera que deben estar en un lugar que tenga una temperatura menor a los 25°C. Si sobrepasa esta temperatura, es probable que se desarrolle otro tipo de bacteria que eche a perder la cerveza.


Los investigadores analizaron el periodo de fermentación así como las variaciones de temperatura y encontraron que la ventana de producción se acortó de 165 días a principios de los 1900 a 140 días, lo que hace que la temporada de cerveza lámbica dure 25 días menos.

Los productores sólo tienen de octubre a abril para aprovechar las temperaturas frías y comenzar la producción de cervezas lámbicas, sin embargo, ese periodo cada vez se hace menos.

Se cree que de seguir el aumento de las temperaturas, habrá menos tiempo de producción y por ende, menor abasto de la bebida. Algo muy similar a lo que pasó con la producción de vino blanco en Ensenada.

La cervecera advirtió que de seguir el aumento de las temperaturas, podría verse imposibilitada para cumplir con la demanda, pues recordó que en 2015, debido a las altas temperaturas, tuvo que tirar varias producciones que se echaron a perder por no tener la temperatura correcta.

Jean Van Roy, dueño de la cervecera que aún utiliza métodos tradicionales, dijo al blog de la asociación de cerveceros de Bélgica, que si se enfría artificialmente, el sabor característico de la cerveza podría cambiar, así que podría estar considerando mudar su fábrica a países más fríos como Dinamarca o Suecia, dejando atrás su lugar de origen.


​mrf

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