Hollywood le cantó y bailó... a Hollywood y el Oscar está listo para premiar ese homenaje: el musical La La Land acaparó las nominaciones que tras dos años vuelven a incorporar actores y directores negros.
Después de arrasar con siete Globos de Oro, el tributo de Damien Chazelle a la época dorada de los musicales de Estados Unidos recibió 14 indicaciones al galardón que se entrega el 26 de febrero en el teatro Dolby de Hollywood.
Son la misma cantidad que recibieron All About Eve (1950) y Titanic (1997). La primera terminó con seis estatuillas y la segunda con 11.
“Estoy un poco sin palabras”, dijo Chazelle a la revista Variety.
“Cuando mencionas esas películas mi cabeza da más vueltas de las que ya está dando”, añadió desde Pekín, donde promociona el filme.
En segundo lugar quedó la película de ciencia ficción La llegada -aunque para sorpresa de muchos, su protagonista Amy Adams quedó fuera, y Moonlight, que relata la vida de un niño negro que se hace hombre en un duro contexto social que le impide ser abiertamente homosexual.
Este Oscar representa además la vuelta al ruedo para Mel Gibson, tras ser execrado por sus comentarios antisemitas, y la vigésima nominación de Meryl Streep, calificada por el presidente Donald Trump como “una de las actrices más sobrevaloradas de Hollywood”.
Fue su reacción al discurso de la legendaria actriz al recibir un homenaje en los Globos de Oro, donde arremetió contra el flamante mandatario y su retórica divisiva sin mencionarlo.
Menos blanco
Será además la edición en la que la Academia tratará de reivindicar la falta de diversidad en los últimos dos años, que desató la furia de las redes sociales con la etiqueta #OscarsSoWhite (Oscars muy blancos).
Siete de los 20 nominados son negros, incluidos Mahershala Ali, Naomie Harris y el director Barry Jenkins por Moonlight; Denzel Washington y Viola Davis por Fences; Octavia Spencer, por Hidden Figures; y Ruth Negga, por Loving.
Es el mayor número de negros nominados al Oscar, figurando en todas las categorías de actuación además de dirección.
Se le suma Dev Patel (Lion), británico de padres hindúes.
“Un año reflejando la experiencia negra no compensa 80 años de subrepresentación de todos los grupos”, dijo April Reign, creadora de la polémica etiqueta.
“Espero no haber sido nominado por ser negro. Eso no tiene relevancia. Espero haber sido nominado por mi trabajo”, reaccionó Ali.
“La verdad es que tiene que ver con talento”, aseguró la presidenta de la Academia, Cheryl Boone Isaacs.
El mexicano Rodrigo Prieto compite por la fotografía de Silencio, el aclamado Lin-Manuel Miranda, de origen puertorriqueño, por la canción “How Far I’ll Go” de Moana, y el español Juanjo Giménez por su corto Timecode.
“La La Land” y el resto
La La Land compite en las categorías de Mejor Dirección y Mejor Película. También aspira a Mejor Actor y Actriz por los papeles de Ryan Gosling y Emma Stone en la historia de amor entre un cantante de jazz y una joven actriz que está a punto de abandonar Hollywood después de muchos portazos en la cara y audiciones fracasadas.
Rodrigo Prieto da satisfacción
Dar a conocer Silence entre los votantes de Hollywood fue un trabajo complejo para sus productores, debido a que su historia toma como eje la persecución religiosa en Japón en el siglo XVII, considera Gastón Pavlovich; por ello, la nominación al Oscar para la fotografía de Rodrigo Prieto se traduce en satisfacción.
“Con todo y la geopolítica que existe me da más orgullo demostrar lo que podemos hacer. El cabildeo fue difícil, quizá por la trayectoria y dificultades que tenía Scorsese con esta película y por el tema religioso que suele ser para Hollywood algo que le da roncha, además la competencia es tremenda”, dijo Pavlovich, productor de Silence.
El trabajo de fotografía que Rodrigo realizó en Silence llamó la atención desde el día uno de rodaje: “Desde que iniciamos supe que su trabajo sería reconocido a futuro y me alegra que así sea, lo merece como persona y mexicano porque nunca deja de hablar de México”, dijo.
La presencia de fotógrafos mexicanos en Hollywood es fuerte, “y así seguirá, porque con Rodrigo viene una camada de jóvenes talentosos que merecen todo el reconocimiento; talento hay, solo nos queda esforzarnos por hacer buenas películas”, explicó el productor mexicano.
Silence llegará a México a finales de febrero; y Gastón ya tiene su próxima cinta con Martin Scorsese, The Irishman.
(Ivett Salgado/México)