M+.- Sin duda, la emergencia nacional en Colombia continúa en el tercer día tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió y dejó una estela de muerte y desolación en zonas de las ciudades como Cali, Pereira y Manizales.
En el país cafetero se han desatado críticas contra el recién estrenado presidente Abelardo de la Espriella por mantenerse en la capital y no acercarse a zonas dañadas, además de la polémica por retrasar la llegada de cuerpos de rescate internacionales.
En lugares de Pereira, donde aún buscan a personas con vida entre los escombros de al menos cinco edificios en el centro, y en colonias como Álamos y el barrio de Cuba, no ha llegado ayuda internacional.
Militares, bomberos y policía de la municipalidad encabezan las labores, y aunque las herramientas y la maquinaria han escaseado, miles de manos de habitantes de esta ciudad han ayudado para avanzar en el retiro de escombros.
“Si alguien nos escucha grite o haga un sonido… por favor, silencio total. Edwin, haz el llamado: (Edwin grita) somos un equipo de rescate, si alguien nos escucha grite o haga un sonido… ¿escuchaste algo?, no se escucha nada”, parte de lo que se alcanza a escuchar en la zona de desastre, mientras muchos de los voluntario levantan el puño para pedir que no se emitan ruidos a los alrededores.
Muchas manos, poca maquinaria
Afuera de lo que eran torres de viviendas y casas, habitantes de Pereira vigilan lo poco que les queda y otros se arriesgan a entrar a pesar de las réplicas y la fragilidad de las estructuras, pero muchos aún no asimilan la tragedia.
“El único que estaba ahí, de la de la familia, eran mis hermanos, el mayor falleció y la que está algo grave es mi hermana.
“Fue una cosa muy dura saber que perdimos al hermanito.. nos da muy duro porque prácticamente, él pagó por todos los pecados de nosotros, porque él era un hombre bueno, muy callado, era el mayor, es el recuerdo que tenemos de él, como hombre de familia y muy buena gente y es lo más duro que nos pasó, porque lo material… nosotros tenemos que volver a empezar de cero, pero lo material es lo de menos lo principal es la pérdida de mi hermano”, comentó Antonio Heredia.
El habitante de la zona metropolitana de Pereira aún no supera la muerte de su hermano, pero tiene que preocuparse también de dónde vivirán el resto de sus hermanos, ocho en total, y sus familias, pues el edificio que construyó su padre colapsó por completo. Aun así, dice tener la fuerza para recuperarse.
“Hay que seguir para adelante, nosotros los paisas o del área cafetera, somos, gracias al señor, echados para adelante, hay que salir para adelante”, expresó.
Los Topos mexicanos inician rescates entre los escombros en Cali
En Cali, Los Topos mexicanos lograron llegar y acudieron de inmediato al llamado de Valeria Vivas, quien en redes sociales solicitó ayuda mientras su familia se encuentra atrapada en la calle 56.
“Aquí están enterrados mi hermana Alejandra Vivas, mi sobrino Martín Vivas y mi mamá Amparo Méndez. Ya este es el tercer día y estamos necesitando una grúa de 50 toneladas para remover escombros…
“Ya están aquí los topos y ellos me informaron que se necesitan tres equipos de oxicorte, operadores y tanques de oxígeno, una grúa telescópica de 80 toneladas, no la hemos podido conseguir, para saber el desenlace de la vida de nuestros familiares”, explicó en un video entre llantos.
En esta región cafetalera de Colombia aún se vive con temor por las réplicas, pero aun así las familias se arriesgan para rescatar lo poco que les queda.
“Ahí estuvimos sacando lo que más se podía, menos la ropa, mientras miramos a ver qué podemos hacer en estos casos y ya contactarnos a ver qué se puede recuperar y qué se puede hacer”, relató Andrés Montoya, quien perdió todo y vivió momentos de terror al pensar que su esposa e hija de cinco meses habían quedado sepultadas.
“Del primer piso salieron unas personas, en el segundo piso quedó un señor atrapado, afortunadamente se hizo a la parte de atrás y la terraza cayó y le quedó un espacio donde pudo salir ileso, solamente estuvo como dos horas atrapado, raspón en una rodilla y salió ileso”, comentó al señalar que él estaba en su trabajo, desde donde corrió tras el terremoto.
“Mi esposa estaba en el tercer piso, habíamos hablado con ella que si pasaba algo nos hiciéramos en la terraza que quedaba al lado de allá... ella llevaba a mi hija de cinco meses y ella la resguardó, cuando comenzó a caer la tiró al piso y cuando cayó está así ella quedó ahí casi al borde de carretera y sufrió algunas lesiones cortaditas pero afortunadamente todos bien y mi hija perfecto…
“Fue horrible, yo estaba como a 15 minutos de acá, me vine corriendo viendo todo el desastre, cuando llegué al puente alcancé a ver la destrucción y se me vino todo la cabeza y corriendo y me la encontré ahí en la esquina, afortunadamente, antes de llegar acá y pues nos fuimos para donde la familia”, relató.
En Pereira, Cali y Manizales, poco a poco y con dificultad han ido regresando los servicios como energía eléctrica, agua y la red de telefonía, y se espera un anuncio importante sobre la inversión para la reconstrucción por parte del recién estrenado presidente Abelardo de la Espriella.
IOGE