Paz frustrada y tensión: lo que deja el fin del diálogo con el ELN

La Aldea / Colombia

Tras la decisión del presidente colombiano, Iván Duque, de poner fin a las conversaciones para el desarme del grupo revolucionario, los expertos prevén un escalamiento del conflicto.
Un grupo de personas guarda luto en Bogotá, donde murieron 21 personas por un atentado. (Reuters)

Agencia AFP

Colombia encara una nueva frustración en el intento por extinguir su conflicto armado: un coche bomba que mató a 21 personas atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) hizo estallar los diálogos con esa guerrilla en Cuba y promete escalar, según analistas, la tensión con Venezuela, acusada de dar refugio a los rebeldes.

El fin de las conversaciones con el ELN iniciadas hace dos años, aplaza la paz definitiva en Colombia, cuya conflagración de medio siglo se alivió tras el desarme de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2017.

“La guerra va a seguir”, advierte Ariel Ávila, de la Fundación Paz y Reconciliación.

Aunque en su primer año el acuerdo con las FARC las cifras de homicidios han tenido descensos históricos, el país enfrenta una espiral de violencia selectiva que ha segado la vida de casi medio millar de activistas. Las autoridades han señalado al ELN como uno de los responsables de estos crímenes.

Aunque los expertos apuntan a un escalamiento en el conflicto, también advierten de la limitada capacidad de fuego del ELN, que no se acerca a la que alguna vez tuvieron las disueltas FARC.

El ELN tiene presencia en una docena de los 32 departamentos colombianos y cuenta con unos mil 800 combatientes, aunque con una extensa red de apoyo.

EL LÍO CON VENEZUELA

Desde que Iván Duque asumió la presidencia en agosto pasado, las denuncias sobre presencia de mandos del ELN en territorio venezolano han agriado aún más la disputa entre Bogotá y Caracas, que prácticamente no mantienen relaciones diplomáticas desde mediados de 2017.

Colombia ha acusado a Venezuela de albergar a los rebeldes y ha pedido al gobierno de Nicolás Maduro hacer efectivas las órdenes de captura internacionales en contra de comandantes guerrilleros.

“El ELN tiene mucha tropa en esa zona. Entonces Venezuela va a ser un factor, para bien o para mal, determinante”, apunta Ávila.

Por ese motivo, añade, Colombia podría tratar de llevar la situación “a escenarios multilaterales como la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde se reclame al Estado venezolano una acción concreta contra este grupo”, considerado terrorista por EU y la Unión Europea.

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