Preguntas para entender la impresión 3D de armas en EU

Quienes tengan una computadora, una impresora 3D, material plástico y un dispositivo que proporcione el cuerpo metálico de la pistola, podrían tener el arma deseada.
La principal diferencia con las armas convencionales es el material.
Quienes tengan una computadora, una impresora 3D, material plástico y un dispositivo que proporciona el cuerpo metálico del arma podrían tener el arma

Agencia DPA

La descarga por Internet de instrucciones para fabricar pistolas y rifles con el uso de impresoras 3D estaba prevista para comenzar a operar el 1 de agosto en Estados Unidos pero fue frenada temporalmente por un juez en medio de la discusión sobre el acceso a las armas que centró nuevamente la atención del país.

A continuación, seis preguntas clave para entender la distribución y sus posibles consecuencias:

¿Qué se necesita para imprimir un arma?

La compañía Defense Distributed (DD), con sede en Texas, que se dedica al desarrollo y publicación de diseños de armas de fuego impresas en 3D, recibió este año la autorización del gobierno del presidente Donald Trump de compartir gratuitamente en Internet los planos para fabricar las armas, hecho que había sido restringido desde la aparición en 2013 de la primera pistola funcional fabricada por una impresora de ese tipo.

Con los planos, quienes tengan una computadora, una impresora 3D, el material plástico y una "GhostGunner" (un dispositivo que proporciona el cuerpo metálico del arma para ensamblar allí las piezas), podrían tener el arma que deseen.

¿Cuál es la diferencia con las armas comunes?

La principal diferencia con las armas convencionales es el material. El plástico compone un 80 por ciento de ellas y solo un 20 por ciento es de metal. Otra diferencia es que las impresas no cuentan con un número de serie ni otro tipo de identificación.

¿Quién es Cody Wilson, el padre de la pistola impresa?

Wilson, de 30 años, es un estudiante de Derecho de la Universidad de Texas que se autodenomina anarquista de mercado. Fundó en 2012 la organización DD y hace cinco años creó "The Liberator", una pistola impresa en 3D cuyo diseño fue retirado de Internet por orden del Departamento de Estado luego de ser descargado más de 100 mil veces.

¿Qué busca el joven?

Wilson comenzó una lucha contra el gobierno norteamericano para sacar adelante el proyecto "Wiki-Arma", que busca masificar el acceso a los patrones de armas sin restricción. La administración del entonces mandatario Barack Obama frenó legalmente al estudiante argumentando que el acceso a los planos violaba las leyes de exportación de armas de fuego.

Aunque el joven logró una licencia federal para fabricar y distribuir legalmente las piezas plásticas, siguió luchando para poder publicar libremente los planos de las armas.

Tras varias demandas para levantar dicha restricción, DD logró que el gobierno de Trump concluyera a finales de junio que los patrones debían tener el permiso de publicación basado en la Segunda Enmienda de la Constitución, que promueve el derecho a la defensa de cualquier estadunidense.

No obstante, un juez federal frenó este martes temporalmente en un tribunal la distribución descontrolada de los planos.

¿A qué le temen quienes se oponen a la publicación de patrones?

El principal temor de activistas, supervivientes de masacres, políticos y empresarios es que con los planos gratuitos en Internet, cualquier norteamericano puede acceder a un arma sin pasar por un control de antecedentes y sin ningún tipo de registro, como sí ocurre con las compradas en almacenes físicos o virtuales.

Las fuerzas de seguridad tienen otras preocupaciones. Por ejemplo, el presidente del Estado Mayor Conjunto, Richard Myers, consideró que "las pistolas impresas en 3D están diseñadas para eludir los sistemas de detección de armas tradicionales".

El fiscal general de Washington, Bob Ferguson, fue quien solicitó con éxito ante un tribunal federal detener la publicación de los planos mientras que los fiscales de 20 estados pidieron en una carta a su jefe, Jeff Sessions, y al secretario de Estado, Mike Pompeo, considerar "el impacto sin precedentes en la seguridad pública" que la distribución de las instrucciones para construir armas puede tener en el país.

¿Es legal en Estados Unidos la impresión en 3D de armas?

Sí, en Estados Unidos es legal imprimir las piezas y construir el arma, aunque los precios son demasiado elevados. De hecho, la organización de Wilson vende kits, software y máquinas "GhostGunners", además de dispositivos plásticos que convierten armas semiautomáticas en automáticas como los usados en las masacres de Las Vegas y Parkland. Lo que es ilegal es la distribución de las instrucciones para su construcción.



jamj

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