Amazonia: en riesgo, 20 años de negociaciones UE-Mercosur

Choque Brasil-Francia. Tras la fría respuesta del ultraderechista a la situación, Macron dijo que el acuerdo entre bloques europeo y sudamericano peligra si Bolsonaro no cumple con sus compromisos ecológicos.
La Amazonia contiene un tercio de los bosques primarios del mundo y, a través del río Amazonas y sus afluentes, proporciona el 20% del agua dulce.

Agencias

Países pertenecientes a la Unión Europea (UE) alzaron la voz ayer en vísperas de la cumbre del G7 en la ciudad de Biarritz frente a los incendios que asolan la Amazonia, teniendo como principal foco las declaraciones del presidente francés Emmanuel Macron, que preside la misma y que acusó a su par brasileño, Jair Bolsonaro, de haber “mentido” sobre sus compromisos medioambientales.

“Teniendo en cuenta la actitud de Brasil de las últimas semanas, el presidente de la república constata que el mandatario Bolsonaro le mintió en la cumbre del G20 de Osaka, Japón”, declaró el francés, que considera que el ultraderechista decidió “no respetar sus compromisos climáticos”.

En consecuencia, Francia se opone ahora, “en su estado actual”, al acuerdo comercial de la UE con el bloque de naciones sudamericanas del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), tratado que llevó 20 años en ser una realidad; a esta postura se sumó Irlanda.

Finlandia, país que ocupa la presidencia rotatoria de la UE, dijo por su parte que propondrá a sus pares la prohibición de las importaciones de carne de res brasileña.

El gobierno alemán temperó estas declaraciones, afirmando que el oponerse al pacto “no es la respuesta apropiada”.

Ante esta presión internacional y de protestas en varias ciudades de Brasil, Bolsonaro anunció ayer el uso de militares desde hoy y durante un mes para combatir el fuego, a condición de que sea solicitado por el gobernador de alguno de los estados que comprenden la zona.

“La protección de la selva es nuestro deber. Estamos conscientes de eso y actuando para combatir la deforestación ilegal y cualquier otra amenaza que coloque la Amazonia en riesgo”, dijo.

En cuanto a las acusaciones de Macron, Bolsonaro lamentó que lo tilde de “mentir” sobre sus compromisos ambientales y afirmó que el presidente francés está movido por “el deseo de potenciar el odio contra Brasil por mera vanidad”.

“Lamento la posición de un jefe de Estado, como el de Francia, de dirigirse a su par brasileño como mentiroso”, escribió en Twitter.

El conservador añadió que la situación de la Amazonia “no puede servir de pretexto para posibles sanciones internacionales”, y aseguró que “algunas naciones” defenderán a Brasil en el G7.

Concretamente, el ex militar hizo referencia a Estados Unidos y a su presidente, Donald Trump, quien a través de la misma red social le ofreció ayuda para aplacar el fuego en la Amazonia.

“Acabo de hablar con el presidente Bolsonaro; nuestras perspectivas comerciales son muy emocionantes y nuestra relación es sólida, quizás más que nunca”, afirmó el republicano en un tuit.

“Le dije que si EU puede ayudar con los fuegos en la selva amazónica, ¡estamos listos!”, agregó.

La cumbre del G7, formada por las economías más industrializadas del planeta (EU, Francia, Canadá, Italia, Alemania, Reino Unido y Japón) sumó a su agenda la situación de Brasil por petición de Macron, que la catalogó como “de emergencia”.

Pese a que los incendios son usuales en Brasil en la temporada seca anual, este año han sido mucho más extendidos.

Expertos brasileños han reportado un número récord de cerca de 77 mil incendios forestales en todo el país en el año, 85 por ciento más que los registrados en el mismo periodo en 2018.

Brasil posee cerca del 60 por ciento del bosque tropical de la Amazonia, cuya degradación podría traer graves consecuencias para el clima y la cantidad de lluvia a escala mundial.

La decisión del uso de militares para controlar la situación del fuego constituye la primera medida efectiva que toma el mandatario brasileño que, en un principio, atribuyó el aumento de los incendios a la temporada seca.

Posteriormente, la alarmante problemática lo llevó a insinuar que las organizaciones no gubernamentales eran responsables de propagar el fuego, lo que desató una oleada de críticas a escala mundial en su contra.

EXIGEN QUE SE VAYA

El líder indígena Raoni pidió ayer la ayuda de la comunidad internacional para “hacer partir lo más rápido posible” al presidente Bolsonaro, al que responsabiliza por los incendios que se multiplican en la selva amazónica.

“Pienso que el presidente de Francia y otras fuerzas internacionales pueden presionar para que el pueblo y el Congreso hagan partir a Bolsonaro”, dijo Raoni en Río de Janeiro.

El anciano de 89 años, que lucha por los derechos de los pueblos indígenas, pidió que “personas de afuera ayuden a apagar rápidamente el fuego” para “no quemar todo”.

“Es un desastre lo que nos está haciendo”, denunció el cacique, en alusión a la postura del mandatario ultraderechista que defiende el desarrollo de la agricultura y la minería en reservas indígenas y ambientales de la Amazonia.

Para Raoni, la postura del presidente incita a los agricultores a quemar los bosques para extender sus cultivos sobre esas tierras.

En la misma línea que el líder indígena, las organizaciones de la sociedad civil brasileña señalaron la responsabilidad del mandatario en el avance de los incendios.

Y ADEMÁS

MÉXICO PRONUNCIA POSTURA

El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), expresó ayer su profunda preocupación por la tragedia ambiental de la Amazonia, ofreciendo además su apoyo a las naciones sudamericanas que están sumergidas en la problemática. A la par, cientos de manifestantes se concentraron en la embajada de Brasil para protestar por la fría respuesta de Bolsonaro ante la crisis ambiental, en un hecho que se repitió en distintas naciones del globo.

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