WWF rechaza dichos de Bolsonaro por incendios en el Amazonas

La organización internacional pidió además que Sudamérica debe sumar esfuerzos para combatir los incendios que han generado afectaciones, principalmente en Brasil y Bolivia.
Han aumentado hasta en un 85% el número de incendios en el Amazonas desde el inicio del gobierno de Jair Bolsonaro (AP / Maxar)

Fanny Miranda

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) rechazó las acusaciones del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien insinuó que las organizaciones no gubernamentales pueden estar detrás de los incendios forestales en la Amazonia.

Además, la organización internacional llamó a los países sudamericanos a sumarse en el combate de los incendios que llevan más de dos semanas, ya que está en riesgo la existencia del bosque tropical más grande del mundo, hábitat de miles de animales y plantas y hogar de más de 34 millones de personas, incluyendo alrededor de 500 pueblos indígenas.

“Ante esta devastación ecológica, WWF hace un llamado a los países de la región (Brasil, Bolivia, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, Guyana y Surinam) para proteger la Amazonía, combatir la deforestación y reducir los factores detrás de los incendios. La Amazonía juega un rol importante en la regulación climática de Sudamérica, influyendo incluso en el régimen de precipitaciones de la región”.

En un comunicado, WWF rechazó las declaraciones de Jair Bolsonaro, quien acusó a las ONG de provocar los incendios para llamar la atención en contra del gobierno de Brasil, y demandó enfocar las políticas públicas en poner fin a la deforestación a gran escala en la Amazonía.

​​WWF se suma a la preocupación de la sociedad civil y llama a los políticos a tomar partido en este problema. En este sentido, rechaza contundentemente las declaraciones del presidente Jair Bolsonaro, quien atribuye la responsabilidad a las ONG, deslegitimando el debate propuesto por la opinión pública y la sociedad civil, y desviando el foco de atención sobre lo que realmente importa: el bienestar de la naturaleza y la gente de la Amazonía", informó.
Los incendios en el Amazonas han generado una crisis en la comunidad internacional. AP

Los incendios están consumiendo importantes extensiones de bosque en la Amazonía brasileña y boliviana, y en otros ecosistemas dentro del Bosque Chiquitano, el Chaco y el Cerrado, por lo que combatirlos requieren más que recursos.

“El fuego y los incendios forestales son causados por acción del hombre, comenzando por la deforestación de los bosques. Las políticas públicas deben actuar para poner fin a la deforestación a gran escala en la Amazonía”.

La organización internacional destacó que además de afectar gravemente a la biodiversidad de la zona, los incendios que se han intensificado desde hace dos semanas, agudizarán la crisis climática a causa de las emisiones de carbono provenientes de la quema de materia orgánica.

Las áreas dañadas serán más vulnerables a sequías, inundaciones y a otros efectos del cambio climático, por la falta de cobertura vegetal, aunado a que la pérdida del bosque reducirá también la capacidad de absorción de dióxido de carbono por parte de los ecosistemas.

La generación y la dispersión de humo compromete la calidad del aire de varias regiones relativamente cercanas a los incendios y aun de ciudades lejanas como Sao Paulo, en Brasil.

El impacto inmediato de los incendios en la biodiversidad, es la muerte de miles de animales y plantas que habitan estos bosques, entre ellos especies emblemáticas y de gran importancia ecológica como el jaguar, pero, además, las quemas ocasionan una pérdida de hábitat que amenaza la supervivencia de las especies.

De igual forma, los incendios conllevan graves problemas sociales, económicos y de salud pública. Los medios de vida de pequeños productores locales y pueblos indígenas se ven amenazados por el avance de las llamas.

Entre los afectados está la comunidad indígena Chiquitana de Santa Mónica en Bolivia, que ha perdido aproximadamente 60 mil dólares en ingresos por la madera de sus bosques que manejaban de manera sostenible en el territorio de Monte Verde.

​dmr​

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