Agricultura: instrumento para hacer política pública, pero debe cambiar su rumbo

El cambio climático, la inequidad de género y la brecha tecnológica son de los mayores retos para el campo. La innovación y las alianzas estratégicas de la industria serán clave.
La industria agroalimentaria representa 70% del uso del agua a escala mundial (Cuartoscuro)

Martina Spataro

La agricultura es la fuente de ingreso de 65% de los adultos de bajos recursos en el mundo (según datos de 2016), y será responsable de alimentar a los 9,7 mil millones de personas proyectas para 2050, asegura el Banco Mundial.

La industria agroalimentaria representa 70% del uso del agua a escala mundial “y genera niveles insostenibles de contaminación y desechos”. Además, como nunca antes, millones de personas no comen lo suficiente o comen alimentos no nutritivos que resulta en una carga malnutrición que puede provocar enfermedades, según la misma autoridad.


“La agricultura tal y como se viene desarrollando en la actualidad no es sostenible, no es competitiva y, en muchos casos, ni siquiera contribuye a la igualdad e inclusión”, explicó Diego Montenegro, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura(IICA) en México, que a través de Red Innovagro busca impulsar la innovación en el sistema agroalimentario, fortalecer la productividad, la competitividad, el desarrollo sustentable y la inclusión en el sector agropecuario y rural.

Entre los mayores retos que identifica Montenegro en la industria agroalimentaria destacan la inequidad de género, los efectos del cambio climático y la incorporación de nuevas tecnologías.

“Hay que hacer un gran trabajo de concientización sobre el cambio climático, porque todavía hay mucha desinformación sobre sus impactos y los factores que lo causan”, agregó Montenegro.

Una herramienta de política pública

La agricultura, según Montenegro, es uno de los mejores instrumentos de la política pública para combatir la pobreza y la desigualdad. Para que eso suceda, “falta incorporar conocimientos generados en diferentes lugares en el mundo. Hay que rescatarlos y adaptarlos a las realidades concretas de un país, región o grupo particular de beneficiarios”.

En ese contexto, es crucial fomentar el valor agregado de la cadena de producción e incorporar nuevas tecnologías en todos los actores que intervienen en ella. Hay que “innovar a través de la incorporación de tecnologías de información y comunicación, aplicando las técnicas modernas de la bioeconomía, asociada con la sostenibilidad y la inclusión de pequeñas y medianas empresas, para generar una base ancha de desarrollo sobre la base de la agricultura”, precisó Montenegro.

Del 11 al 14 de junio en el IX Encuentro de la Red Innovagro: Bioeconomía Circular y Ecosistemas de Innovación, en Córdoba, España, se discutirán a mayor profundidad sobre las estrategias que la industria puede implementar para enfrentar los retos de la agricultura a través de la innovación, la bioeconomía y sistemas de comunicación.



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