¿Qué hacer con el embarazo adolescente de tu hijo?

Aprende a reaccionar de la forma correcta, no prives a tu hijo de crecer y madurar "porque aún es muy joven", pero tampoco le quites la oportunidad de estudiar.
Evita reaccionar antes de escuchar lo que tiene que decir tu hijo. (Especial)

Irasema Ovalle

Antes de poner el grito en el cielo relájate, respira y escucha lo que tu hijo adolescente tiene que decir. "Mamá, embaracé a mi novia" es quizá una de las frases más temida por los padres que quieren que sus hijos permanezcan vírgenes hasta el matrimonio o hasta que sus estudios estén terminados.

En los países en desarrollo, 20 mil niñas menores de 18 años dan a luz todos los días, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), así que como ves no eres la única que recibió esta frase, este problema ya no es un tema de "vergüenza social".

Primero que nada, cuando te lo diga evita reaccionar con violencia, respira, cuenta hasta 10 y habla con tranquilidad, debes evitar tomar acciones inmediatas, si estás muy enojada dile que te dé un momento y salte a caminar unos minutos, el reaccionar en el momento puede llevarte a ser impulsivo, es mejor escuchar y ser comprensivo, dicen los expertos.

Si ya estás calmada deja que hable, no interrumpas o juzgues, hablar de esto contigo ya es difícil, es normal que estés molesta y frustrada porque tu hijo cambió los planes que siempre visualizaste para él, pero es mejor si dejas que exprese todo lo que tiene que decir.

Si mientras hablan sientes que te llenas de ira y tienes el impulso de violentar a tu hijo física o verbal ¡detente!, pide un segundo y respira, este impulso es totalmente erróneo; bajo estas circunstancias evita también tomar decisiones.

Ya calmada evita responsabilizar a la chica "por no cuidarse", excusando a tu hijo, obviamente para llegar a ese punto AMBOS estuvieron involucrados, así que lo ideal es que se reúnan con la pareja y con sus padres y razonen cómo proseguirán.

No intentes hacerte cargo de todo, deja que ellos se responsabilicen de sus actos, no lo fuerces a dejar la escuela o casarse, lleguen a una solución intermedia, lo ideal es que ambos jóvenes continúen sus estudios y consigan un trabajo, le debes hacer ver a tu hijo que aunque le cueste más trabajo sí puede salir adelante y ahora tiene una motivación extra.

Se un apoyo, no una solución ni un verdugo para tu hijo, evalúen la situación y tomen decisiones asertivas juntos.


JCH


NOTAS MÁS VISTAS