Manchón Penal

Entre la ética y la moral

Alberto Romero Rodríguez

“Siempre nos preguntamos, ¿por qué buscamos tanta información si eso no define necesariamente el camino de la competencia? Por la culpa que nos da no trabajar lo suficiente. Calmamos esa ansiedad. Pensamos que consiguiendo información vamos a sentirnos más cerca de la chance de ganar”, Marcelo Bielsa.

En los últimos días ha crecido en Inglaterra uno de los escándalos más sonados por parte de la opinión pública y que ha sacudido las esferas más altas del futbol mundial.

Marcelo Bielsa ha sido acusado de espionaje al haber enviado a un miembro de su cuerpo técnico a observar un entrenamiento del Derby, acción que le ha costado abrir una investigación a lo que se ha denominado como Spygate.

Bielsa fiel a sus propias convicciones y a su estilo frontal en lo que parecía un acto de aceptación, citó a una conferencia de prensa en lo que para muchos periodistas ingleses fue una burla y un acto de desacato total donde Bielsa no sólo confirmó que esa es una práctica que suele hacer con todos sus rivales a los que enfrenta, sino que argumentó su posición con una presentación audiovisual. 

El Loco argumentó que no había hecho nada ilegal, pero aceptó que tendrá que aceptar las sanciones que pueda recibir. La sorpresiva intervención y los antecedentes de Bielsa provocó que muchos periodistas especularan sobre su posible renuncia, mientras que otros lo miraban con incredulidad como si se tratará de una broma. 

Sin duda este tipo de prácticas se llevan a cabo de manera más regular en el futbol sudamericano, pero en el futbol inglés este tipo de prácticas son puestas en entredicho y manchan una ética en una de las ligas de mayor profesionalismo a nivel mundial, desatando toda clase de comentarios y de especulaciones con una doble moral en muchos casos, poniendo al Loco en el banquillo de los acusados. 

En México muchos técnicos buscan implementar esta clase de prácticas donde se estudia al rival de manera continua, por ejemplo, el caso de Pedro Caixhina, quien semana con semana acostumbra a acudir al partido de sus rivales en turno, sin embrago, ¿cuál es el verdadero límite a este tipo de prácticas? 

Si bien podemos enaltecer a entrenadores que todo el tiempo se involucran en el futbol, acudiendo a partidos para estudiar a sus rivales y analizar todo el tiempo las acciones que involucran el deporte en esencia, también debemos señalar las acciones que violen la intimidad y vayan más allá del código permisible en cualquier actividad profesional, como lo es el futbol. 

“Yo observé a todos los rivales contra los que hemos jugado y he visto entrenamientos de todos los oponentes. Toda la información que necesito para estar claro la recolecto sin mirar las sesiones de entrenamiento de mis oponentes, entonces, ¿por qué envié a alguien a observarlos?, simplemente porque pensé que no estaba violando ninguna normativa” 

En el mundo del futbol y de cualquier deporte nos jactamos de que el principal responsable o entrenador de un equipo debe ser un tipo cien por ciento comprometido que este analizando la mejor estrategia para vencer a sus rivales, y sacar la mejor estrategia que le permita potenciar el desempeño de sus jugadores. Es incomprensible si los entrenadores no trabajan lo suficiente y hacen un planteamiento que los lleve a conseguir un resultado positivo, pero realmente ¿Cuánto puede llegar a influir este tipo de acciones? 

Si bien, hemos escuchado hasta el cansancio que los jugadores son los principales actores dentro de la cancha, el entrenador puede con tan sólo una decisión cambiar el estilo de juego un equipo y potencializar su accionar con información privilegiada que permita contrarrestar el accionar de un planteamiento o esquema, aunque esto no siempre sea una garantía de ser así.

Recordemos una interesante anécdota que el mismo Bielsa compartió cuando mostró un análisis de la manera en que preparó el partido cuando dirigía al Athletic de Bilbao cuando disputaría la final de la Copa del Rey contra el Barcelona. En esa ocasión, el Loco le confeso a Pep Guardiola toda la preparación que había realizado previo al encuentro y como una muestra de agradecimiento le envío una carpeta con toda la información preparada para ese enfrentamiento, Guardiola lo observó y le dijo: “Tu sabes más del Barcelona que yo”, pero fue información que no sirvió de nada porque ellos anotaron tres goles. 

El futbol como en otros deportes es un deporte donde se busca una competencia directa en busca de ganar, uno se acostumbra a ser más “vivo” dentro y fuera de la cancha para potencializar tus acciones y sacar cualquier mínima ventaja ante el rival. Como cuando juegas al futbol y finges una falta en el área en espera de que te marquen un penalti, si lo hacen serás catalogado como inteligente y los tuyos en su mayoría lo aplaudirán, pues conseguiste sacar esa ventaja a costa de lo que fuera con tal de ganar. Sino lo hacen quedarás en ridículo y quizá los tuyos te cuestionen las formas por la que te tiraste para buscar sacar provecho de una situación. 

Las formas importan para muchos y para otros no tanto, para otros el resultado es lo que cuenta al final, pero sin duda la forma en que lo hagas es la manera en que te recordarán.

Hasta la próxima…

Twitter: @AlbertoRomeroMP

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