Manchón Penal

Honor a quien honor merece

Alberto Romero Rodríguez

“En ocasiones un equipo representa una manera de ser, una cultura” Michelle Platini.

Hablar del América es hablar de uno de los equipos más representativos de este país. La Águilas se constituyen como el equipo más ganador del futbol mexicano. 

El América ha logrado ser un equipo a vencer acostumbrado a ganar y terminando con una racha invicta de 17 partidos sin perder, y con un promedio de 2 goles por partido, teniendo como base un futbol vertical y frontal sin llegar a ser un equipo espectacular. 

Hoy el americanismo esta de manteles largos disfrutando de su campeonato, pero fiel a su abolengo de soberbia y respetando de su lema “Ódiame más”, disfruta también de la caída de su archirrival; las Chivas Rayadas del Guadalajara, que han hecho todo por dejar esos colores en el fango mientras que las águilas vuelan por los cielos.

Y que decir de sus otros rivales, La Máquina cementera no pudo nuevamente quitarse esa jettatura que prevalece dejándolos una vez más en la orilla, mientras que Pumas su rival más débil hizo hincapié no solo de la hegemonía y paternidad, sino también de la diferencia entre camisetas que existe en la actualidad. 

En fin, el americanismo vive su momento de gloria y se regocija envuelto en una bandera de máximo ganador del futbol mexicano. Pero no se equivoquen este triunfo es de los jugadores, de Miguel Herrera, de su directiva y de su afición, la verdadera afición americanista que nace con esa estampa no la que se hace a base de payasadas para aumentar su propia popularidad a costa de la afición americanista y del llamado anti-americanismo. 

El americanismo vive y disfruta esa pasión y fervor por ganar siempre y ganar a como de lugar, no se tienta el corazón y pisotea a sus rivales regocijándose del fracaso del de enfrente, ese mismo americanismo que se sabe superior y que vive con el ADN de ser favorito ante cualquier circunstancia y por si fuera poco se alimenta del llamado anti-americanismo. 

En fin, ahora vendrá un reto importante para las Águilas y el americanismo este próximo año futbolístico, el de consolidarse como un club de verdadera supremacía por encima de sus rivales y no solo alentarse por haber conseguido la liga. El América si algún día quiere llamarse grande y estar a altura de clubes como el Barcelona, el Real Madrid, el Manchester United, Milán, River Plate, entre otros, deberá demostrarlo no sólo presumiendo su treceava copa en más de 100 años, sino también consiguiendo el prestigio internacional en donde no ha podido trascender y no solo eso, deberá conseguir el Bicampeonato y Tricampeonato local, algo que debería ser un trámite para un equipo que se quiere llamar “Grande”.

Así que vienen seis largos meses para los americanistas que vivirán recordando su supremacía en cada plaza y en cada estadio donde se presenten, siendo el mejor equipo del torneo. Y seis largos meses para los anti-americanistas que deberán dar honor a quien honor merece, a un equipo y afición que carece de humildad, esa que solo los equipos verdaderamente grandes tienen. 

Hasta la próxima…


Twitter: @AlbertoRomeroMP

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