Manchón Penal

La Máquina está de regreso

Alberto Romero Rodríguez

“Cuando se busca un propósito elevado y aparentemente difícil o por lo menos de grandes magnitudes, los hombres deben proceder como los arqueros, que apuntan muy alto para dar en el blanco”, Guillermo Álvarez Macías 

Una nueva edición de la gran final entre Cruz Azul y América está en marcha, dos grandes instituciones que han demostrado ser los máximos referentes de este torneo. La mejor defensiva contra la mejor ofensiva, el uno contra el dos, los equipos que más finales han disputados y a su vez los equipos que más veces han llegado a una liguilla por el título del futbol mexicano. 

Han pasado ya cinco años de aquella final del 2013 en que Cruz Azul y su afición vivieron uno de los capítulos más dolorosos al perder el campeonato de una manera inverosímil, que parecía sepultar no solo sus aspiraciones de trascendencia, sino el espíritu de ser uno de los máximos referentes del futbol mexicano. 

Cruz Azul hoy en día está de vuelta, y lo hace con una gran categoría para enfrentar no sólo al América, sino a sus propios demonios que le impedían ser un equipo de jerarquía, con una esencia ganadora y con un estilo que refresque la memoria de su afición. La Máquina ha demostrado tener la capacidad de levantarse, de reinventarse y de demostrar ser una institución capaz de reconstruirse no una sino varias veces. 

Y es que los de La Noria parecen vencer los estigmas que los llevaban al fracaso y salir de un profundo hoyo que parecía no tener fin. Hoy en la antesala de un campeonato puede notarse un equipo maduro, estructurado y bien afianzado con una nueva filosofía e idea futbolística, dejando a un lado todo ese pasado del que ha vivido durante tantos años. 

Cruz Azul ya no el de los años setenta y no puede vivir de ese pasado que lo llevo a la élite del futbol, tampoco aquel del 97 que su afición tanto le llora y se llena de nostalgia al recordar un campeonato y su participación en una fascinante Copa Libertadores, pero tampoco aquel de los últimos años que se llenó de subcampeonatos, derrotas y humillaciones. Este equipo deberá construir una nueva filosofía para ser un nuevo referente después de tantos años. 

Su regreso al Estadio Azteca, sin lugar a dudas, ha favorecido y fortalecido a la institución y ha puesto a su afición en un lugar privilegiado para generar un ambiente de comunión con el equipo, no por nada el equipo permanece invicto en esta fortaleza. El proyecto que esta la directiva encabezada por Guillermo Álvarez Cuevas y Ricardo Peláez ha dado sus primeros frutos y no hablo sólo de los resultados en el primer equipo, sino de los avances que como institución comienza a tener, con una sólida estructura interna y con un trabajo eficaz en sus fuerzas básicas, prueba de ello el reciente campeonato de la Sub 15, que rompería con una sequía de títulos de varios años en este nivel por parte de la institución. 

Así que La Máquina está de regreso y tiene una cita con su propia historia, con la oportunidad de demostrar el despliegue de una filosofía que se vea reflejada dentro y fuera del terreno del juego, capaz de levantarse contra todo pronóstico y contra toda adversidad. Veremos si ahora son capaces de poderlo coronar y darle por fin, esa satisfacción a su gente. 

Hasta la próxima…

Twitter: @AlbertoRomeroMP

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