Manchón Penal

Orgullo y prejuicio

Alberto Romero Rodríguez

Periodista: ¿Qué piensa sobre la ausencia de Augusto Lima en la mitad de las eliminatorias para marcharse a ver el nacimiento de su hijo?

Jasikevicius: ¿Qué pienso? Yo le he dejado.

P: Pero… ¿es normal eso durante unas semifinales?

J: ¿Tienes hijos? Cuando los tengas, lo entenderás. Es la mejor experiencia del ser humano. Es una buena pregunta. ¿Piensas que el baloncesto es lo más importante?

P: No, pero es una semifinal y es importante.

J: ¿Semifinal? ¿Qué es importante?

P: El equipo. Zalgiris.

J: ¿Has visto a los aficionados durante el partido? ¿Importante? Cuando seas padre entenderás qué es lo más importante en la vida. Vienes y me hablas. Porque es lo mejor del mundo. Créeme, ni títulos ni nada más. Augusto Lima está ahora en el cielo emocionalmente y estoy feliz por él.

Augusto Lima Coach ( Link: https://www.youtube.com/watch?v=KC_FRWYUchw )

La polémica de fechas recientes desatada sobre los seleccionados que no pudieron o no quisieron estar en la selección mexicana de futbol ha dado y seguirá dando tela de donde cortar.

“Orgullo y Prejuicio” de Jane Austen relata la vida de un hombre rico y poseedor de una gran fortuna en busca de una esposa, basándose en las inclemencias de una infinidad de crisis para poder aprender de sus errores y poder superar el orgullo de clase del personaje principal y los prejuicios de la futura esposa hacia él, envueltos en medio del escrutinio de quienes están alrededor y de la opinión pública como el gran juez.

Así el tema de la selección mexicana donde Martino sale en busca de la damisela que pueda y quiera representarlo, y ella llena de prejuicios hacia él por todo lo que ha vivido se ve envuelta en tela de juicio ante la negativa de querer seguir viviendo la falta de promesas que en otras relaciones y experiencias tuvo en sus relaciones pasadas, haciendo de este caso una verdadera novela digna de un Pulitzer.

Mucho se ha hablado de la falta de orgullo y amor por su país de los jugadores que no quieren venir a un proceso, o ser tomados en cuenta y son puestos en un aparador para ser exhibidos y repudiados por la gente, sin considerar que muchos de ellos han sacrificado familias y tiempo personal que todo mundo tiene derecho a tener.

En días pasados escuchaba el caso de Pavel Pardo y Ricardo Osorio cuando este último exponía a destiempo lo que vivió en su momento en la selección mexicana y que le costó volver a ser tomado en cuenta para otra convocatoria. En ese momento tanto Pavel como Osorio pidieron permiso tras haber jugado varios torneos de manera consecutiva y querer tener un descanso con sus familias, inclusive el caso de Pavel de poder casarse en esas fechas y que venía posponiendo meses atrás por la falta de tiempo. ¿acaso el jugador no tiene derecho?

Pareciera que la esclavitud de una profesión como lo es el futbol o cualquier otra, no nos permite decidir sobre este tipo de acciones, y son sometidas a tela de juicio por parte de la opinión pública. Muchos dirán; Es la profesión que eligieron, y ese tipo de sacrificios se deben tener si quisieron dedicarse al futbol profesional, ¿o no?

Del otro lado de la moneda están aquellos que critican la falta de orgullo por pertenecer a una selección, que pareciera devaluada en el sentido de estar a disposición solo de aquellos que quieren pertenecer a contentillo en ella. Una vez que son catapultados a Europa y a clubes más importantes, el jugador se pone en una posición de querer el elegir, si tiene el tiempo y quiere o tiene la disposición de representarnos. Esta crítica pareciera tener aún más validez con jugadores como Jorge Campos, Zague y muchos otros que en su momento antepusieron sus deseos y ganas de poder representar al país por encima de cualquier situación. Algo muy válido y aplaudible desde mi punto de vista, pero creo que las circunstancias y tiempos eran otros.

Muchos de estos jugadores en esa época no jugaban el número de partidos que un jugador mexicano en el extranjero que juegan hoy en día. La sobreexplotación de torneos y sobre todo del jugador europeo es evidente y prueba de ello son el número de competencias que hoy en día existen tanto de torneos locales como internacionales.

Me parece que en toda esta ecuación y para poner más ingredientes a esta licuadora, también es importante mencionar el trato que puede llegar a tener y las promesas, algunas cumplidas y otras no, que los jugadores tienen en sus diferentes convocatorias. Y es que debemos considerar que, si bien toda selección es la máxima vitrina de un jugador, también es una sobreexplotación en el sentido comercial que muchas veces el jugador no recibe de manera total, pues quienes se llenan los bolsillos son los de pantalón largo y no los jugadores.

Horas de vuelo, horas de grabación de spots, concentraciones y otras tantas vertientes desgastan al jugador que no recibe más que el mérito de representar a tu país, en donde los grandes beneficiarios se han cansado de vendernos la idea de que venir y representar a tu país debe ser un orgullo y deberíamos hacerlo gratis, es más, la selección les hace casi, casi un favor por ello; una posición que pareciera sobrevendida.

Y es que por más que exista la romántica idea de representar a tu país de esta manera, existe un desgaste y una presión a lo que no todos los jugadores están dispuestos a dar, y por ello sobresalen aún más hombres como Cristiano y Messi, por mencionar algunos.

La selección no está hecha para todos, aquí la prueba que debemos de dejar de abaratar la camiseta verde. La cantidad de horas y de desgaste emocional que dedican en cada una de sus convocatorias son de admirarse, claro no debemos olvidar que saben sacar provecho y son sumamente redituables, pero la forma en que el orgullo y prejuicio logran convivir y crear esa mezcla casi perfecta para poder tener una convivencia entre lo que es amar tu profesión y no dejar la vida en ello, de trabajar para vivir y no vivir para trabajar, es para considerarse. Un principio que debe ser tomado en cualquier profesión en el mundo.

Hasta la próxima…


Twitter: @AlbertoRomeroMP

OPINIONES MÁS VISTAS