Columna de Alejandro González

Linchamientos y autodefensas: "¿quién puede amarrar al tigre?"

Alejandro González

Esa mañana escuché por la radio la noticia del linchamiento en Puebla, pero sin los detalles de cómo o por qué sucedió. Por la tarde, cuando fui por mi hija a la primaria, me contó que unos padres de familia fueron a platicar con la directora porque estaban secuestrando niños cuando salían de la escuela. Ya se sospechaba del vendedor de paletas heladas, según dijo mi niña, y les avisaron en clase a los alumnos para extremar precauciones.

La falta de seguridad, corrupción, la ausencia del estado de derecho, el hartazgo social y la enorme desigualdad, son lo que López Obrador define como el tigre que anda suelto.

En el terrible caso sucedido en Acatlán de Osorio, en Puebla, se supone que los pobladores acusaron a las dos víctimas por los rumores difundidos en mensajes de WhatsApp, donde se alerta de robachicos y se reporta que hay niños muertos con extracción de órganos.

La turba en Acatlán no dudó en hacer justicia inmediatamente, hubo dos detenidos. No confiaron en la policía. La furia de la gente pudo más que las rejas de acero y la vida de dos inocentes.

Ya ganó la elección AMLO y como quiera el tigre anda suelto.

Un día después de se quemaran vivos a dos inocentes, una pareja perdió la vida porque una turba de habitantes de la comunidad de Santa Ana Ahuehuepan, en el municipio de Tula, Hidalgo, los señaló como robachicos y les prendió fuego en su camioneta.

El mismo mensaje viral prendió fuego en otro poblado.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) tiene registro de 25 personas que han sido linchadas en lo que va del año en México, pero además hay 40 casos más donde se intentó matar a las víctimas, pero alcanzaron a ser rescatadas con distintos grados de lesiones.

Increíble, pero basta un mensaje viral falso para encender la mecha en muchas comunidades. México es un cerillo: el tigre anda suelto.

La gente hace justicia porque las autoridades no lo hacen o lo hacen mal, así es como se despierta a la fiera.

Pero el tigre también está donde la gente se arma y combate contra los criminales. Las autodefensas crecen y se establecen cada vez más por todo el país. Los ciudadanos toman un rifle para vengar el secuestro de su hija, la muerte de un hermano y lo hacen para defenderse, porque nadie más lo hace en sus pueblos.

En Michoacán, en 2013, debutaron las primeras autodefensas y hoy al menos 30 poblados de los estados de Guerrero, Michoacán, Tabasco y recientemente Morelos, cuentan con ciudadanos armados que forman una fuerza de seguridad fuera de la ley y a pesar de ella.

Nuevo León no es diferente. El 22 de agosto, un hombre estuvo a punto de ser linchado por vecinos de la colonia Colinas del Aeropuerto, en Pesquería, por presuntamente haber abusado de una menor, pero Fuerza Civil llegó antes de que lo mataran.

En abril del año pasado, después de una oleada de inseguridad y violencia en Allende, Nuevo León, los habitantes decidieron hacer una protesta muy sugerente: se coordinaron una noche para hacer disparos al aire. Un poco como protesta, otro tanto para mostrar músculo, para enviar a un mensaje a la delincuencia, para decir: “Basta, estoy armado y listo para disparar”.

Las armas pasan y están en Nuevo León. Hace una semana, en el municipio de Galeana, se decomisó aproximadamente un millón y medio de pesos en efectivo, así como 50 fusiles de asalto y más de seis mil cartuchos útiles.

En la escuela de mi hija poco faltó para que el vendedor de paletas y bolis fuera perseguido como culpable. Con un mensaje viral los padres de familia ya lo habían señalado…

¿Quién pude amarrar al tigre? Cuando AMLO dijo que si no ganaba la elección ya no estaría para amarrar al tigre, de alguna manera presumió que podía hacerlo.

Hoy tenemos que aceptar que el tigre está ahí despierto, camina y anda suelto. En el futuro cercano no parece que nadie pueda amarrarlo, no hay domador virtuoso que solucione el descontento social, que imparta justicia y seguridad… o usted, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com





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