En Corto

¿Cómo va Toluca?

Alejandro Maldonado

Juan Rodolfo Sánchez Gómez inició su administración con todo. El haber dirigido en su momento al municipio de Toluca, así como un periodo de reflexión alejado del servicio público, nutrieron su visión para hacer mayores y mejores cosas en este su segundo lapso como alcalde de la capital mexiquense.
Con un diagnóstico preciso, arrancó su administración atendiendo dos grandes reclamos de la ciudadanía: baches e inseguridad pública. La actividad fue prontamente notoria. Brigadas enteras fueron enviadas a reparar vialidades que llevaban meses, o incluso años sin atención alguna. Se estableció el programa permanente de bacheo y reencarpetado.
A la dirección de la policía fue enviado Roberto Valdés García, un perfil experimentado y de cero tolerancia para con la corrupción y los malos manejos. Se estableció el programa, “Sin alcohol se conduce mejor”, con el propósito de evitar accidentes y pérdidas de vidas humanas. Se lanzaron campañas para bonificaciones en el pago de agua y también del predial, así como incentivos para contribuyentes cumplidos.
Inició el combate al ambulantaje en el primer cuadro de la ciudad, que afectaba la imagen de la urbe, así como el desarrollo del comercio establecido. Se agilizaron los trabajos de mantenimiento en parques, jardines y camellones. Se llevó a cabo la primera campaña de esterilización canina y felina. Se dio impulso a los martes de empleo, y a las actividades culturales del municipio. Se reforzaron programas de salud...
Pero de pronto “se les acabó el gas”. No a las autoridades, sino a los ciudadanos. Literalmente miles se quedaron sin gasolina. Aunque no era una responsabilidad del municipio, Juan Rodolfo se convirtió en el primer alcalde del país en ofrecer ayuda a Pemex para tratar de resolver el asunto. Si bien el tamaño del problema le rebasó con mucho, no se quedó de brazos cruzados. Respondiendo a la pregunta motivo de esta columna, los inicios de la administración local, han sido bien recibidos en términos ciudadanos. Sin embargo, Juan Rodolfo y su equipo no deben bajar la guardia. Los retos son muchos, y quizá mayores las expectativas sociales.
Por último, y solo a modo de sugerencia, Juan Rodolfo debe potenciar el uso de las redes sociales, e interactuar más por estas vías con sus seguidores.

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