Apuntes pedagógicos

Los clubes: mandato para innovar la práctica

Alfonso Torres Hernández

La innovación de la práctica pedagógica no puede hacerse por mandato. La innovación se construye de manera permanente. La innovación pedagógica implica un proceso de transformación de la cultura escolar. La autonomía curricular, planteada en el nuevo modelo educativo (Aprendizajes clave para la educación obligatoria) supone el seguimiento puntual de unos lineamientos para lograrla. La autonomía curricular, en este marco predeterminado, se convierte en un mandato y los espacios curriculares denominados clubes, en los dispositivos que expresan la imposición en la práctica para lograr la innovación. Contradicción pedagógica implícita en el currículum vigente.

Es conveniente resaltar, a propósito de lo anteriormente mencionado, que el discurso pedagógico expresado en el documento de Aprendizajes clave (SEP, 2017) refiere de manera explícita a “espacios curriculares” que puedan responder a los “intereses, habilidades y necesidades de los estudiantes y de su contexto escolar”, sin embargo, una contradicción inmediata (desde un marco de autonomía) expresa que “deberán cumplir con los criterios establecidos en los lineamientos que emita la SEP” (SEP, 2018: p.617) ¿Estamos entonces ante una autonomía dirigida y limitada?

En los lineamientos para la autonomía curricular (Acuerdo número 11/05/18, DOF, 2018) las posibilidades de diversidad que pudiera expresar el documento de Aprendizajes Clave se ven constreñidas al establecer como única opción de autonomía, los clubes. En los lineamientos se reconoce al Club de Autonomía Curricular como un espacio curricular que responde a los intereses, habilidades y necesidades de los alumnos, y se enmarca en alguno de los ámbitos previstos para la autonomía curricular. Por otra parte se enfatiza que los clubes buscan favorecer el desarrollo, adquisición y fortalecimiento de los aprendizajes clave, además de la posibilidad de que sea el colectivo escolar quienes los diseñen o bien adoptar una oferta externa de los llamados oferentes.

Es importante mencionar que un club, en esencia, es una sociedad de personas con intereses comunes y con fines primordialmente recreativos, culturales o deportivos. No se encuentra con claridad en las diversas fuentes, que los clubes tengan un propósito de aprendizaje. Lo anterior lo menciono, porque uno de los grandes retos e incertidumbre a los que se enfrentan los maestros hoy en día es como plantear una propuesta metodológica didáctica de clubes con fines de aprendizaje. No se trata de estructurar únicamente una serie de actividades en torno a un conocimiento (lectura, matemática, etc.), habilidad (danza, deporte, etc.) o actitud (arte, valores, etc.) sino de plantear con claridad el propósito de aprendizaje, es decir, el para qué del club.

Ahora bien, si la autonomía curricular esta ceñida a los clubes. Justo es que la SEP, hubiese ofrecido a los maestros un programa de formación sólido sobre cuestiones de diseño curricular, de fundamentación de teoría pedagógica y de metodología didáctica y no llevarlos a una aventura incierta que sólo ha traído como consecuencia aumentar la resistencia por la implementación de un modelo curricular que sienten ajeno y al desarrollo de prácticas pedagógicas que confunden y alteran los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Una innovación pedagógica, como se supone son los clubes, exige que los docentes piensen en formas diferentes de organizar los contenidos escolares y la relación pedagógica que establecen con sus alumnos, y para ello, los procesos formativos son necesarios. Más allá de los espacios de capacitación apresurada y confusa o de procesos de actualización en línea, que suponen construcciones individuales y no colectivas, es necesario pensar en espacios formativos permanentes y orientados por personal altamente formado para tal fin.

Los clubes, al igual que otras estrategias y alternativas metodológicas como los talleres, los proyectos pedagógicos, los rincones, las unidades didácticas, etc. pueden constituirse en espacios curriculares de transformación de la práctica docente y pedagógica si a su vez encuentran el acompañamiento pedagógico formativo para los maestros de manera profesional y pertinente, sino es así, los maestros los desarrollaran sin la identificación e imbricación con su práctica cotidiana, asumiéndolos más como un mandato de innovación y no como posibilidad de transformación.

torresama@yahoo.com.mx

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