Rastros y Rostros

La realidad, lo demás sólo mala propaganda

Ana Lilia García Castelán

El “quehacer” se amontona en el Estado de México, así como los reclamos a través de redes sociales; la entidad más poblada del país está bajo escrutinio, todos los días se difunden hasta en videoasaltos, levantones, escuelas en ruinas, feminicidios y otras irregularidades, ciudadanos de a pie, que ya no ven a quién acercarse para no vivir con miedo. El nulo crecimiento económico y las triquiñuelas de los políticos que son pan de cada día, tienen “infartados” a los mexicanos, que ya no creen en nada; funcionarios corruptos a pasto, actualmente el buen nombre es un hallazgo y oro molido en cualquier campaña.

Ahora resulta que no aparecen los donativos internacionales recibidos tras el sismo de 2017, señalan a otro político mexiquense y priista de “desaparecerlos” a su paso por la secretaria de Relaciones Exteriores, menuda ayuda del “gurú de Malinalco” a su partido que agoniza.

Por otro lado, en el manoseado tema de la ley de Protección a Periodistas que no acaba de cuadrarle a los involucrados, diputados de la LX legislatura local, -que no es congreso, porque en la Constitución del Estado de México dice: “asamblea que se denominará legislatura”-, sacaron de la congeladora legislativa la discusión sobre el particular, con el agregado de defensores de los Derechos Humanos, como si los demás ciudadanos no tuvieran derechos o no fueran humanos, con la misma tesis que de aprobarse poco favor le hará al medio. El meollo no es una Ley de Protección, el punto es abatir la soberbia de los políticos en todas las dependencias federales, estatales y municipales, contra los informadores “a quienes tienen con el pie en el cuello”, impedir que subestimen a los representantes serios de los medios informativos.

R A S T R O S . . .

Es deseable que la carrera de Técnico Bachiller en Autotransporte que impulsa el gobernador Alfredo Del Mazo, para mejorar el servicio a los usuarios en Edoméx, tenga gran demanda; urge cambiar a los neandertales que manejan las unidades y van por ahí arruinando vidas. Aunado a los asaltos, hay que tolerar malos tratos de los operadores.

Como aún se reconstruye su escuela, después de casi dos años del sismo de 2017, 80 alumnos de la primaria Carlos Hank González de Tejupilco de la comunidad de El Sauz de San Lucas, iniciarán el ciclo escolar de nuevo, bajo un plástico que funge como techo y que en esta temporada, será suficiente para cubrirlos de los aguaceros…

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