Columna de Antonio Rodríguez

Gibraltar y la cuadratura del círculo

Antonio Rodríguez

Algún españolito andará asustado por las amenazas de algún militar británico y del ex portavoz del partido conservador cuando hablaron de guerra para defender Gibraltar y compararon la situación con la de Las Malvinas. El ejército argentino tomó ese lugar por las bravas y le dieron una excusa magnífica a la Thatcher para atacar, ayudada por los estadounidenses, para demostrar que a ella nadie le “tosía”. El único que fue capaz de estornudarle encima fue Deng Xiaoping cuando Gran Bretaña intentó resistirse a dejar Hong Kong, una de las colonias británicas más ricas y prósperas de su historia. Pero éste le señaló el teléfono y le dijo: “Señora, bastaría que diera una orden por este teléfono para que los tanques que rodean a esa ciudad china la tomen, antes de que usted y yo terminemos esta conversación”. Hasta ahí llegó el coraje y la prepotencia de un país acostumbrado a explotar y expoliar territorios en todos los continentes de la tierra, aunque últimamente ayudada por Estados Unidos, al que llegó y eliminó del mapa a todas las tribus de indios existentes. Ahora la propia Theresa May ha tenido que esbozar una sonrisita para tomar a broma los aires de guerra de los toris. Perdieron la cabeza. Si Reino Unido atacara hipotéticamente a España simplemente porque España reivindica la devolución de un territorio colonial en una época en que eso ya está demodé, se estaría enfrentando a sí mismo, ya que los dos son aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y en sus estatutos fundacionales se dice que si un país ataca a otro perteneciente a la OTAN todos tienen que salir en su defensa, de modo que Reino Unido si ataca a España tiene también que defenderla. Es insólito y esa posibilidad bélica no existe, pero sí le ha dado alas al Gobierno español que reivindica ese estratégico territorio de 6,7 kilómetros cuadrados.

Estamos, pues, ante un caso distinto al de Las Malvinas. Aquí lo único que ocurre es que la colonia denominada Gibraltar, en la que viven 33,000 personas, tiene registradas 40,000 empresas, cada uno de esos ciudadanos consume al año 10,000 cajetillas de tabaco, hay tráfico de drogas y es un paraíso fiscal de primer orden. Y otra cosa, es el cuarto lugar del mundo con más alta renta per cápita. Es normal que los llanitos no quieran perder su estatus. “¡Viven como Dios!”, como diría mi abuelo que era un poco “rojillo”. Franco cerró la verja durante algunos años y los llanitos (habitantes de Gibraltar) le tomaron odio a los españoles, porque muchas familias compuestas de ingleses y españolas o de llanitos y españolas, se vieron aisladas y separadas de sus padres y hermanos a raíz del cierre fronterizo. Ahí nació ese odio visceral hacia lo español. Si oyeran a un llanito se reirían, porque habla un spanglish entre andaluz e inglés, una mezcla simpática y única. Pero en los últimos años el gibraltareño tiene casas en Cádiz y Málaga, va a cenar a los restaurantes de la Costa del Sol o de Algeciras, compra en las grandes superficies españolas y se siente europeo hasta la médula. Además, maneja cientos, miles de operaciones económicas con empresas europeas.

¿Qué pasará ahora? Sencillamente que al salirse el Reino Unido de la UE, el gibraltareño debe de salir también. La UE le ha dicho a May que a partir de ahora su colonia ya quedará fuera de la Unión y todo lo relacionado con las ventajas de ésta tendrá que negociarlo con España. Si el territorio fuera español los gibraltareños podrían moverse a sus anchas en la UE, pero a partir del 2019 ya quedarán fuera. Esto le permitiría a España cerrar la verja de nuevo, porque se trata de una colonia británica que está en suelo español, como Hong Kong era una colonia británica en territorio chino.

Sostienen los que no saben nada de historia que El Peñón lleva más tiempo en manos de Reino Unido (lo cedieron en 1713 y Castilla lo conquistó en el siglo XV a los árabes) que de España, como si los árabes que estuvieron en España desde 711 hasta el siglo XV no fueran españoles. ¿Los españoles acaso eran sólo los castellanos, aragoneses y leoneses? Los árabes eran tan españoles como los demás reinos.

Volviendo a la realidad, España ni puede ni debe enfrentarse de manera alguna con sus aliados del Reino Unido, sino que debe sentarse y dialogar. Ambos países están condenados a entenderse. Gibraltar se cierra tradicionalmente a los españoles y sólo quiere ser británico, pero lo que no se puede es ser británico y estar en la UE, pues esa cuadratura del círculo no es posible. El país, España, es democrático, ya no existe Franco, todo ha cambiado. Y ahora es posible o que lleguen a un acuerdo y Reino Unido devuelva a España su soberanía o que se lleve a cabo una soberanía compartida, en la que Gibraltar sea una comunidad autónoma, con unos estatutos especiales y pueda estar en la Unión Europea. Aunque eso ya sólo puede ocurrir si España quiere.

Jiménezarodriguezj15@mail.com

OPINIONES MÁS VISTAS