Ciencia, educación y ambiente

Estrenar piel

Arlette López

Entre los propósitos de año nuevo, seguramente consideramos mejorar nuestro aspecto físico, incluyendo peso y una piel fresca y rejuvenecida. 

Este deseo tan antiguo como la humanidad, ha llevado a múltiples acciones para lograrlo; bañarse en leche como hacían los egipcios, aplicarse ungüentos y mascarillas a base de frutas, hacer rituales, tomar pócimas y muchas alternativas que fueron transformándose en costosos productos que garantizan una piel rejuvenecida. 

Pero olvidamos que nuestra piel es el órgano de mayor tamaño del cuerpo, y que sus células se renuevan cada 20 o 30 días por lo que la naturaleza hace buena parte del trabajo de rejuvenecimiento en la especie humana. 


Este proceso también lo presentan otros seres vivos que no se andan con cuentos, es decir la renovación va en serio y simplemente cambian en su totalidad la piel que les cubre. 

En general se conoce como muda, y resulta ser de particular importancia pues se corresponde con diversas etapas del crecimiento. En todos los casos la muda significa una importante inversión de energía por lo que previo a su inicio los seres vivos se mueven muy poco o incluso dejan de buscar comida para concentrar todos sus recursos en este proceso de cambio. 

Las serpientes cambian en la totalidad su piel quedando brillantes y hermosas, los cocodrilos y tortugas lo hacen paulatinamente, los crustáceos presentan un intenso cambio hormonal que les lleva a formar una nueva cubierta llamada exoesqueleto desprendiéndose de la antigua. Las aves cambian de plumaje de acuerdo a la época del año. 


Los insectos como los saltamontes cambian la totalidad su exoesqueleto siendo curioso ver una réplica transparente de su cuerpo.


Pero en este proceso también otros organismos como las arañas realizan mudas interesantes, pues aprovechan para regenerar algún miembro faltante o dañado, como sucede con la tarántula. 

Todos los seres vivos con mayor o menor intensidad presentamos periodos de renovación de nuestra cubierta exterior, en nuestro caso en la piel o sistema tegumentario, la piel además nos permite mediante sus corpúsculos percibir el frío, el calor, la presión, la textura, nos protege del medio externo y es imagen de nuestra salud. 

Las cremas y otras opciones no sustituyen la apariencia fresca y saludable de nuestra piel ya que ésta es también reflejo de un estilo de vida sano y equilibrado. Buen propósito para el 2019.

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