Causa Legal

Amnistia a debate

Arturo Argente

El presidente electo Andrés Manuel López Obrador estuvo en Ciudad Juárez, Chihuahua, para inaugurar una serie de foros que tuvieron por objetivo establecer un diálogo como no se ha tenido en mucho tiempo. Se llevo a cabo un debate entre víctimas, que han sufrido con la guerra contra el narcotráfico, y expertos en seguridad pública con el objeto de que el gobierno entrante obtenga información suficiente para implementar una nueva estrategia de seguridad que sea distinta a las previas. En la sesión inaugural lo que más resaltó fueron los reclamos de las víctimas, mientras que López Obrador les pedía perdonar a quienes habían ejercido violencia contra ellos, la ciudadanía afectada respondía que antes del perdón tenía que terminar la impunidad. 


Con este tipo de foros el gobierno entrante podrá tener una perspectiva distinta sobre este tema, que tanto ha afectado a la ciudadanía, pues queda claro que la estrategia de las últimas dos administraciones han representado un rotundo fracaso. 

 
En el público había víctimas y familiares, pero no los responsables de su sufrimiento. Ausentes estaban los miembros del crimen organizado y de las fuerzas armadas, las cuales han participado en desaparición y ejecuciones extrajudiciales mientras se libra esta interminable guerra contra el narcotráfico. El quorum no estaba completo. 


Cuando se toca el tema de amnistía se debe de considerar renunciar a la persecución penal de los delitos de lesa humanidad, el genocidio, los graves crímenes de guerra, la toma de rehenes, la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, la desaparición forzada, el acceso carnal violento y otras formas de violencia sexual, el desplazamiento forzado y el reclutamiento de menores. Son los crímenes que más le duelen a la sociedad mexicana. Y la pregunta es ¿donde quedan los derechos de las víctimas? 


Los foros son una buena idea para escuchar a quien ha sufrido a costa de una guerra tan cruenta. Pero es una idea incompleta si no se privilegia la justicia antes que el perdón.

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