Nada personal, solo negocios

Construya su casa con el Infonavit

Bárbara Anderson

En abril el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores lanzará un nuevo plan financiero y de negocios que podría elevar la meta anual de 550 mil créditos a 745 mil.

Una de las grandes apuestas de su director general, Carlos Martínez Velázquez, es el crédito a la autoconstrucción. “La mayoría de la gente resuelve sus necesidades de vivienda con autoconstrucción. Mi idea es ayudar a quienes cotizan a que tengan una línea de financiamiento de acuerdo a sus preferencias. Lo que ha hecho el instituto hasta ahora es aprender de la oferta, en vez de voltear a ver la demanda”, me decía Martínez.

Su plan es entregar en todo el sexenio unos 150 mil créditos para autoconstrucción. El único modelo similar fue el ‘Infonavit tu propia obra’, que en 2018 solo otorgó 73 créditos.

Uno de los inhibidores para construirse una casa es el terreno. “Hay un problema de derechos de propiedad y de espacios. Los desarrollos se dan en las zonas metropolitanas, El Bajío, en el norte y occidente, pero muy poco en el sureste. A veces por cuestiones de orografía, por falta de grandes extensiones o porque son ejidos”, agrega el director, “la única manera de que haya oferta en estas zonas es que la propia demanda construya su oferta”.

El modelo que lanzarán contempla que la primera parte del crédito (un 10 por ciento) vaya a la regularización del terreno. Una vez garantizada la legalidad de la tierra, el beneficiario elige de un padrón del Infonavit a un asesor técnico que diseñe la vivienda según las necesidades. “El propio acreditado tendrá luego que registrar los avances de obra ante el Registro Único de Vivienda y conforme a lo construido se van dando más fondos. Será un crédito por fases”, agrega Martínez. Este mismo mecanismo se aplicará para comprobar el uso de los créditos para mejoras (Mejoravit).

Según los cálculos del nuevo equipo del Infonavit, hay en su padrón 8 por ciento de beneficiarios que no usan su cuenta porque prefieren autoconstrucción antes que una casa en un complejo de viviendas.

“Tenemos que pensar otra vez cómo se debe financiar la calidad de vida de las personas”, agrega. Para esto, uno de los cambios será a la hora del asesoramiento. La propuesta es que quienes necesiten vivienda tengan un asesor que pueda ofrecerles un abanico de opciones dependiendo si tiene o no terreno, si se interesa por una vivienda usada, si necesita ampliar su casa o incluso construir una vivienda progresiva, donde se va terminando por fases y donde la línea de crédito se pueda renovar tantas veces sea necesario.

Otra de las ideas que se están puliendo en el Infonavit es sumar a quienes no tienen patrón (básicamente profesionistas independientes) que son formales fiscalmente pero que hasta ahora no podían acceder un crédito del Instituto, a través de aportaciones voluntarias como ya lo permiten el IMSS o las Afore.

barbara.anderson@milenio.com
@ba_anderson

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