Nada personal, solo negocios

Está en chino (por suerte)

Bárbara Anderson

“La situación de EU y China nos da ciertas ventajas a corto plazo, ojalá podamos aprovecharlas”, me decía este viernes Moisés Kalach, director general del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales y uno de los empresarios que más de cerca ha seguido la renegociación del TLCAN (hoy T-MEC).

Ya no se habla de fricciones sino directamente una guerra comercial la que se han planteado Estados Unidos y China: comenzó hace 10 días con el alza de aranceles de 10 a 25 por ciento por parte de Washington a 5 mil productos chinos, a lo que Pekín respondió con el mismo mecanismo a productos estadunidenses. La medida estadunidense equivale a 250 mil mdd, mientras que la china a 60 mil mdd.

Este fin de semana la revista Político publicó un análisis interesante: “La guerra comercial de Trump está haciendo grande a México”, jugando con el slogan de su campaña: Making America Great Again.

¿Por qué? Si la escalada de aranceles terminan persuadiendo a las empresas a abandonar China, lo más seguro es que no muden su producción a EU sino al destino más barato y cercano al suyo, es decir en el nuestro.

Si bien están en la lista de opciones de muchas marcas otros destinos de Oriente como Vietnam, Malasia, Indonesia o Filipinas, México tiene ingredientes que lo hacen más atractivo desde el punto de vista financiero y logístico: tenemos con la infraestructura de décadas de operar en el TLCAN, un tratado nuevo a punto de ser ratificado, y profundas cadenas de valor. Sin ir más lejos, fueron las razones que esgrimieron GoPro y Hasbro hace unas semanas cuando anunciaron cambiar su producción de China a nuestro país.

Cuando no era viable en los años 70 y 80 fabricar en EU, muchas marcas se mudaron a Japón y Taiwán, algo que se repitió desde fines de los 90 con China y ahora sería la era mexicana.

“Si la guerra comercial de Trump contra China perturba la fusión económica entre los dos países, el principal beneficiario no serán los fabricantes estadunidenses. Los ganadores serán otros países, incluido un país muy prominente que limita con EU”, dice Zachary Karabell, autor del artículo en Político.

“Tenemos una oportunidad interesantísima de corto plazo, a pesar de que ésta riña comercial no dejará nada bueno para la economía mundial. Estamos cerca de aprobar el T-MEC, de poner nuestra casa en orden y aprovechar las ventajas que se pueden dar sustituyendo productos chinos. Los productores agropecuarios, manufactureros y las cadenas de abasto ven a México algo mucho más confiable y certero versus lo que está pasando con China”, agrega Kalach en pleno análisis de las industrias y los sectores con más chances.

Trump dijo que la suba de aranceles perjudicará más China más que a los consumidores estadunidenses. Tal vez los ganadores estén debajo del muro que tanto prometió.

barbara.anderson@milenio.com
@ba_anderson

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