Nada personal, solo negocios

Lo bueno del covid-19 en nuestra economía

Bárbara Anderson

Olvidemos el 2020. Ya sabemos que la economía se contraerá (los cálculos van de -1 a -5.7%) y toda la economía mundial tardará en recuperarse como si hubiera ocurrido una guerra global.

Al ser México una economía muy abierta, esta pandemia lo afecta de manera directa: primero con la cadena de suministros desde China y ahora con el cierre de la economía del principal socio comercial como es EU. Esto afecta la exportación de productos (como los automóviles) y de servicios, así como la caída de turistas en todos los destinos justo en las temporadas altas de Semana Santa y spring break.

Pero, ¿qué tal si en la economía, como en las dietas, hubiera un efecto rebote? ¿Y si el Covid-19 finalmente logra lo que tanto prometió el gobierno, un crecimiento de 2% anual?

De hecho México puede tener un par de cartas bajo la manga para sacudirse la caída más rápido de lo que podemos ver ahora: la salida rápida de nuestro vecino del norte, la depreciación del peso y las tasas altas dentro de los mercados emergentes.

“Lo que estamos viendo en EU es una fuerte contracción en el segundo trimestre pero un rebote luego en el tercer trimestre. En México será igual: una caída muy fuerte en este segundo trimestre y una parte del tercer y luego un rebote importante que nos permita tener un crecimiento de 2.5% el próximo año”, me dice desde su oficina en Nueva York Carlos Capistrán, economista en jefe para México y Canadá en Bank of America Merrill Lynch.

Otro factor que nos ayudará será la depreciación del peso: “a finales de este año y principios del próximo, éste será el elemento que más nos puede ayudar a rebotar”, agrega Capistrán.

Cuando las fronteras se abran y los viajes regresen a ser algo habitual, México estará con destinos más baratos en dólares con una infraestructura intacta. También para las empresas manufactureras será más barato invertir en maquilas de este lado de la frontera. La aprobación del T-MEC en este contexto también suma.

Ser, además, un país emergente nos vuelve más sexy para los inversionistas, porque después de una crisis ellos buscan lugares con el mayor rendimiento y como las tasas de interés van a quedar muy bajas y por mucho tiempo en los países desarrollados, en México tendremos una tasa de interés altas y eso es otro atractivo extra.

“Hay que aprovechar estos factores y trabajar para que el país esté a la cabeza de las oportunidades de inversión y si bien hay factores que abonan a ello, hay otras señales, como la cancelación de la planta de Constellation, que no ayudan a dar certidumbre sobre elegir a nuestro país en vez de a otros”, dice Capistrán.

Según el último informe de Bank of America Merrill Lynch, la economía mexicana caerá -4.5% este año, un escenario moderado que toma en cuenta una cuarentena no tan estricta como la que lleva adelante el gobierno actualmente y con una frontera con EU cerrada parcialmente, que aún permite el libre tránsito de mercaderías.

barbara.anderson@milenio.com
@ba_anderson

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