Nada personal, solo negocios

Samantha Ricciardi, la otra, la embajadora

Bárbara Anderson

El último año y medio, Samantha Ricciardi dedicó la mayor parte de su agenda a promocionar el país. “He aprendido más de diplomacia que de ninguna otra cosa. Tenía que convencer a la empresa en Nueva York de porqué México sí”, me confiesa la Managing director de la filial local de Blackrock (el mayor administrador de inversiones del mundo).

Tenía que lograr que la empresa multibillonaria que preside Larry Fink invirtiera en el país en medio de la peor campaña antimexicana de Trump y de la renegociación del TLC, y de que comprara a Citi su negocio mexicano de fondos.

“Sigue habiendo muchas razones de por que sí. Desde el punto de vista demográfico, por ejemplo, es una población joven con una creciente clase media y donde la industria de los fondos vale 110 mil mdd, es decir, solo 9 por ciento del PIB, mientras que en Brasil es de 39 por ciento”, enumera.

Su cabildeo fue lo suficientemente efectivo (y demandó tres años de investigación de mercado) para que en noviembre del año pasado le dieran el visto bueno y comprara a CitiBanamex su gestora Impulsora de Fondos Banamex, con activos por 31 mil mdd.

A pesar de la coyuntura, era la mejor oportunidad para aprovechar justo el momento en que el banco decide desprenderse de este negocio.

“México es un mercado muy atractivo dentro de los mercados emergentes y nuestra filial en los últimos ocho años ha venido dando buenos resultados y ahora lo demostrará entrando al negocio del retail. Y si ves el mercado, no hay ningún fondo que no esté dentro de un banco”, agrega la ejecutiva. Antes del negocio de fondos de Blackrock México, 79 por ciento de sus clientes eran institucionales.

Este mes se producirá la migración, el fin de semana del 21 de septiembre y el lunes 24 todo este nuevo negocio se convierte en Blackrock.

A partir de este mes también cambiará la composición de ingresos de la empresa, ya que el negocio de fondos representará 50 por ciento de sus ingresos. Hasta ahora eran los ETF (Exchange Traded Fund) quienes generaban 70 por ciento de ingresos, seguido por los servicios a terceros de su plataforma exclusiva de análisis de riesgos y gestión de activos.

Aladdin y los mandatos de fondos

“Con este nuevo negocio nos convertimos ahora en la oficina más completa de la compañía y la única en toda Latinoamérica con todo el portafolio completo de oferta de inversión”, agrega Ricciardi. Después del 24 de septiembre dejará descansar su emergente perfil de embajadora mexicana para poner todo el foco en la integración de las dos empresas, la capacitación de todos sus vendedores y distribuidores (bancos), el posicionamiento de sus productos en el mercado y la gestión de su nueva plantilla laboral que pasa de 58 a 200 personas.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson

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