De la utopía a la realidad

Los primeros CIEN días de la gran transformación

Blas Rafael Palacios Cordero

La tradicional evaluación mediática de los primeros cien días de cada gobierno en México, ya sea en un municipio, en el Estado o a nivel república no pierde vigencia para la aplicación de la medición de percepción social sobre el arranque del gobierno del Presidente Andrés Manuel.

A decir verdad, está demasiado prematura una medición cuando se trata de un cambio profundo de régimen político, económico y social, no se trata de una simple alternancia política; el Estado mexicano tendrá una sustancial reorientación, encaminado a sustituir un modelo neoliberal por un estado de bienestar social, poniendo en el centro de toda acción de Gobierno los derechos humanos y sociales de la población.

Andrés Manuel ya dejó en visto de forma clara sus formas, sus comportamientos, sus conceptos y filosofía de cómo se actúa desde el poder, irrumpiendo paradigmas y estándares de conductas de Presidentes de la República, se eliminaron protocolos tradicionales que se centraban al culto de la personalidad del titular del poder ejecutivo, sus eventos públicos lucen con un encuentro en una proximidad de un gobernante con el ciudadano sin anillos de seguridad, con toda la posibilidad de hablar y recibir peticiones.

De esta forma el Presidente está ejerciendo el poder de una forma poco ortodoxa, para viajar toma un avión comercial formándose como cualquier ciudadano, se baja a comer a las fondas modestas interactuando con la gente, simplemente ese actuar contrastante de un gobernante causa sorpresa en México y en otros países.

En México se está generando una revolución en las conciencias de todo un pueblo; hay un empoderamiento ciudadano dispuesto a participar en los asuntos públicos de su comunidad, es un fenómeno social sin precedentes, la gente está ya apropiada de esta forma diferente de hacer política y hacer gobierno y la va a defender.

Los cambios se van a dar en todos los ámbitos de la vida pública del País, se tienen que reivindicar los valores en el colectivo social, demostrando como se está haciendo que en la política y en el ejercicio de Gobierno puede haber decencia y honestidad, sensibilidad y vocación de servicio, realmente la transformación está iniciando y será de fondo, se está construyendo la sociedad que todos queremos ver y vivir, es una gran edificación que no es fácil ni rápido, pero lo importante es que ya la empezamos.

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