A lo warrior

Que se preocupen ellos

Carlos Guerrero

Ricardo Ferretti bien pudo haber hecho una maleta con traje de baño, bronceador con aroma a coco y toalla tipo playa para pasarla bien unos cuantos días en la humedad de Houston que inspira a tirarse a la piscina.

En el papel, al Tuca no tendría que preocuparle absolutamente nada. Podría solo pasarla bien en Texas y Tennessee con un buen libro en la mano o una tableta electrónica con tetris.

Que se preocupen ellos, los jugadores convocados y los directivos que hasta el momento desconocen a ciencia cierta el rumbo que tomará la Selección Mexicana.

Que se preocupen los Orbelín, los Elías, los Pulido, los Alanís. Todos aquellos que tienen una segunda o hasta tercera oportunidad para demostrar que tienen los arrestos para vestirse de verde. Aún recuerdo como entre la confusión táctica y cierta displicencia, Pineda se fue diluyendo en una dolosa Copa Oro cuando era el señalado -por buenas condiciones- para cargar con el peso de aquel combinado B. Con él, como con la mayoría, no pasó nada.

Ni coraje por el adiós ante Jamaica.

Que se preocupe Pulido, que tiene la fortuna de volver.

Hoy México pide a gritos goleadores, nueves, atacantes, hombres de área. Pulido fue mundialista en Brasil y después de aquellos días, pocos comprendemos qué demonios pasó con el ahora delantero de Chivas. Si no es ahora, ¿cuándo?

Y que se preocupen los primerizos. Los Alvarado, los Abella, los Angulo, los Guzmán y los Arteaga, entre otros.

En ellos recae la etiqueta de un sano cambio generacional. Es momento de que demuestren que la consagración de algunos no ha representado necesariamente solución.

Al Tuca déjenlo en paz. Que venga a divertirse, a pegar gritos, a enseñarle a los nuevos y no tan nuevos cómo meter el empeine a una pelota mientras disfruta del calor texano.

carlosguerrerogallegos@gmail.com • Twitter@CARLOSLGUERRERO

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