Columna de Carlos J. Guizar

El precio de la corrupción

Carlos J. Guizar



Twitter: @carlosjguizar


Cada persona que fue víctima de la corrupción en México pagó casi un mes de salario mínimo en 2017. 

 

Los sobornos le cuestan a los mexicanos siete mil 218 millones de pesos, un promedio de dos mil 273 pesos por cada persona que fue víctima de alguna autoridad, según la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2017. 

 

Los costos de la corrupción son indignantes pero el país pierde todavía más cuando esos actos suceden entre autoridades porque es dinero que no se va a la educación, la salud o el combate a la pobreza. Así que haremos tres reflexiones para dimensionar sus consecuencias. 


Primero: la prioridad es comunicar. De los casi 500 millones del presupuesto para la Cruzada Nacional contra el Hambre, 80 por ciento se destinó a difusión, uniformes y playeras (Sin Embargo MX, 22/07/18).

El gobierno de Enrique Peña Nieto (EPN) gastó más en su promoción que en la atención a las víctimas de los sismos del 19 de septiembre. 


En 2017 el Ejecutivo Federal ejerció más de ocho mil millones de pesos en comunicación social, misma cantidad que destinó para la reconstrucción de la CDMX, lo grave es que para difusión sólo se habían presupuestado mil 447 millones (IMCO). 


Segundo: camionetas, barcos y helicópteros. De 2013 a 2017 el gobierno de EPN gastó 38 mil 24 millones de pesos en vehículos y equipo de transporte, es decir, 21 mil 531 millones más de lo presupuestado y que equivalió a la mitad del presupuesto de la UNAM (Reforma). 


El dinero se fue a vehículos para servicios administrativos, funcionarios y en equipo de transporte marítimo, aéreo y terrestre, sin contar combustibles, arrendamiento o mantenimiento. 

 

La corrupción radica en sobre pasar los gastos para privilegios o cosas innecesarias, cuando los recursos se pueden enfocar en becas, instalaciones educativas o proyectos productivos. 

 

Tercero: la Estafa Maestra. Por medio de 11 dependencias federales, ocho universidades públicas y más de 50 funcionarios, siete mil 670 millones de pesos se destinaron ilegalmente a contratos con 186 empresas, de las cuales, 128 no podían recibir dinero por no estar registradas en la Secretaría de Economía, estaban desmanteladas o ni las localizaron. 


Mil millones de pesos fueron a parar a las universidades coludidas pero más de tres mil 433 millones de pesos desaparecieron de las Cuentas Públicas 2013 y 2014, según la investigación de Animal Político y Mexicanos Unidos Contra la Corrupción y la Impunidad.

En este y en otros sexenios hay casos de corrupción muy sonados pero el castigo es mínimo, no pasa nada o los funcionarios no rinden cuentas y desparecen con el dinero. 


Las irregularidades se traducen en obras inauguradas que son cascarones con una bonita fachada, como el hospital de especialidades en Chihuahua, que denunciaron Andrés Manuel López y Javier Corral. El próximo gobierno estima que costará 10 mil millones de pesos para terminar 57 hospitales inconclusos, de los que algunos ya daban por entregados. 


El combate a la corrupción debe ser prioridad de todos, empezando por no ser parte de ella pero también exigiendo a nuestros legisladores, jueces y autoridades para que se dé seguimiento y haya sanciones, con mecanismos que garanticen que la ley se aplique sin simulaciones.


OPINIONES MÁS VISTAS