Columna de Carlos J. Guizar

La deuda que nos dejan

Carlos J. Guizar

Para saldar la deuda que dejará el gobierno de Enrique Peña Nieto (EPN), cada mexicano tendría que pagar un total de 80 mil pesos (El Universal, 26/07/18). 



A pesar de que en este sexenio no se enfrentaron crisis económicas como en otros, EPN dejará la deuda pública más alta en la historia, con poca inversión pública y al país en una situación vulnerable para enfrentar dificultades a futuro, por la fragilidad de sus finanzas. 



Lo que debe México equivale a 45 de cada 100 pesos que se producen en el país, casi la mitad del Producto Interno Bruto (Forbes, 23/07/18). 



Es muy común escuchar que la deuda pública federal sube pero a la mayoría no le dice mucho. Por ello, nos enfocaremos en tres situaciones en las que nos afecta cuando el gobierno pide prestado de más. 



Primero, nos pega a todos. Cuando el gobierno federal se endeuda, baja el ahorro nacional acumulado, es decir, hay menos recursos disponibles para prestarle a la población o a las empresas. 



Al disminuir el ahorro nacional acumulado, las tasas de interés suben. Así que las hipotecas, las tarjetas o cualquier otro crédito nos cuesta más; se vuelve más difícil comprar una propiedad o que una empresa pueda invertir y generar empleos (Pardinas, IMCO, 2017). 



Segundo, más pagos que obras. El gobierno de Peña Nieto gastó más de 13 veces el presupuesto de la UNAM para pagar los intereses de la deuda en 2017 (Expansión, 01/02/18). 



Cuando un gobierno pide prestado, normalmente lo destina a inversión física pero cuando la deuda es muy alta y no la maneja bien, eventualmente debe recortar gastos. 



En 2017 el Gobierno de la República pagó más en intereses de la deuda, que lo que destinó a infraestructura (El Economista, 4/09/17). 



Tercero, golpea a los que menos tienen. Al endeudarse de más, se tiene que pagar más intereses, por lo que se reducen los recursos para programas sociales, educación o servicios que atienden a las personas más necesitadas. 



Aunque en este sexenio se recaudó más, el servicio de la deuda pública subió 61 por ciento en cinco años, en términos nominales, pero en vez de aplicar ese presupuesto en programas a favor de la población, mucho se fue a gasto corriente, a pagar los sueldos de los funcionarios. 



Los recursos tampoco se usaron bien. Los malos manejos son señalados comúnmente, como la situación del tren México-Toluca, que su costo original se ha sobrepasado 21 mil millones de pesos y eso que todavía no terminan, como lo reportó el IMCO. 



Aunque parezca lejana, la deuda pública mal llevada nos afecta a todos, desde las obras que se dejan de hacer, el presupuesto que no se destina para erradicar la pobreza y hasta en las tasas de interés que suben y hace más difícil comprar una propiedad. 



Si como ciudadanos debemos estar atentos para exigir que los recursos se usen de manera responsable, con mayor razón la deuda pública, porque en verdad nos afecta como país y en nuestra economía personal. 



@carlosjguizar 

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