Columna de Carlos J. Guizar

Una mirada al síndrome de Down

Carlos J. Guizar

Se estima que uno de cada 650 niños nacen con síndrome de Down en nuestro país(Hospital Infantil de México, 2014).

Existen alrededor de 250 mil mexicanos con esta condición pero solamente tres por ciento logran estudiar (ADN40, 07/07/17).

En México no tenemos cifras precisas sobre el tema, lo que nos muestra que es necesario implementar acciones que promuevan su verdadera inclusión.

Primero, ¿en qué consiste el síndrome de Down (SD)?

Es una alteración genética, no una enfermedad. Surge cuando el óvulo de la madre o el espermatozoide del padre aportan 24 cromosomas, en vez de los 23 que les corresponden a cada uno (Fundación Down21).

Los cromosomas de los padres se acomodan en parejas, es en el par número 21 en el que permanece uno extra o parcialmente de más.

Además de distintos niveles de discapacidad intelectual, algunas características para reconocerlo son: bajo tono muscular, rostro plano, articulaciones que se extienden de más, cuello corto, malformaciones en las orejas o una lengua grande con respecto a la boca (UNAM, 19/10/15).

Segundo, ¿cuándo aparece?

La alteración en los cromosomas ocurre antes de la concepción, desde que se forman los óvulos y los espermatozoides. Por lo que no está relacionado con lo que sucede durante el embarazo.

El riesgo aumenta con la edad de la madre. Cuando ella tiene 30 años, la probabilidad de presentarse es de uno en mil pero sube a nueve en mil cuando llega a los 40.

Tercero, ¿cómo se manifiesta en la salud?

Entre 60 y 80 por ciento de las personas con síndrome de Down suelensufrir déficit auditivo y poco menos de la mitad padecen alguna enfermedad cardiaca congénita.

También tienen más riesgo de presentar leucemia o Alzheimer, la última, principalmente después de los 35 años.

A principios de 1900 la expectativa de vida era sólo de 10 años de edad pero ahora supera los 50 años (Conadis, 21/04/17).

Produce envejecimiento prematuro. Comienza a los 45 años y aumenta la llegada de enfermedades crónicas habituales, más las que se derivan por su condición(SciELO-Index Enferm Vol.26).

Con el alargamiento de la esperanza de vida, crece la exigencia para generar políticas de inclusión hasta su edad adulta. Para promover una atención médica adecuada y su inserción escolar o laboral.

Aunque el SD es relativamente conocido, todavía existen prejuicios y poca información disponible para orientar y fomentar mayor comprensión.

Las personas con síndrome de Down enfrentan barreras para su inclusión, para tener una vida digna y sin discriminación. Requieren atención adecuada desde su nacimiento, así como una buena integración social para su pleno desarrollo. _

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