El asalto a la razón

La única salida para Bejarano

Carlos Marín

El mejor periodismo es el que, ante señalamientos que afectan a una persona, recaba de ésta su versión para que lectores, televidentes o radioescuchas tengan elementos que les permitan sacar sus propias conclusiones. El oficiante que no sigue esta regla delata una grave deficiencia profesional, pero sobre todo ética.

La semana pasada, desde el primero de sus reportajes acerca del uso político de las estancias infantiles, Alejandro Domínguez buscó el punto de vista de Dolores Padierna, esposa del profesor René Bejarano, dirigente del Movimiento Nacional por la Esperanza. Dos de sus presuntos activistas fueron grabados en Michoacán ofreciendo apoyos de gobierno a cambio de que las operadoras de esos establecimientos militen en la organización afín a Morena. La diputada, sin embargo, “no quiso hacer comentarios tras la difusión en MILENIO Televisión de los audios…”, explicó Alejandro en su primera entrega, y este miércoles informó que la agrupación “busca probar que ninguno de sus integrantes hizo ofrecimientos a representantes de estancias infantiles”. Que dicen estar emprendiendo “acciones legales” contra la identificada como Esperanza Bautista, a quien consideran “una estafadora”. El lunes, una lideresa se integró a uno de los chats donde también se hicieron los ofrecimientos: “Se presentó como la licenciada Perla Zúñiga, y pidió a las representantes de estancias infantiles de Michoacán tener cuidado y no dejarse engañar. Dice que ella sí es integrante de la coordinación estatal” del MNE desde hace más de cinco años y “reconoció que se ofrecieron apoyos”, pero “los hizo una persona ajena al movimiento”. Que se actuará legalmente en su contra; que invitó a las mujeres del chat a platicar; que no les ofrecerá nada porque “no tiene nada que ofrecer”. Que les compartió su identificación del MNE y una fotografía de ella con Bejarano. Les pide además que inviten a la embaucadora para confrontarla y que se quiere dar con el sujeto (quizá dueño de un cibercafé) que, como a Esperanza, se escucha en el audio.

René Bejarano, ex secretario particular del entonces jefe de Gobierno de la capital y coordinador de la mayoría perredista cuando protagonizó el escandaloso videocaso de las ligas y los dólares, fue a la cárcel y salió exonerado porque, pese a lo bochornoso del episodio y su hundimiento político, no le robó nada a nadie (el dinero fue para la causa). Desde la sombra, jamás dejó de ser leal (creo que como nadie) a Andrés Manuel López Obrador y resurgió a la vida pública con el MNE.

Pero el chateo de su camarada es insuficiente para deslindarse del soborno a cambio de militancia. Debe saber qué operadoras de estancias del oriente del Estado de México y Michoacán se han inscrito en su organización, ofrecer una explicación pública, darlas de baja y restituirles la libertad política que perdieron por unos pinches platos de lentejas...

cmarin@milenio.com

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