Cambio de juego

Sin Caraglio los goles se fueron al carajo

Carlos Meza Bañuelos

No es coincidencia que a la salida de Milton Caraglio en Atlas vivan su peor arranque ofensivo. Con cero goles, los Zorros son el único club del futbol profesional que no ha anotado en Liga en lo que va del semestre.

Aficionados y directiva sabían que con la salida del delantero argentino extrañarían los goles, pero nunca que desaparecerían.

No es que Milton sea un delantero de otro planeta como para que de un día a otro nadie pueda meter goles en Atlas. No. Lo que sí es que es un competidor nato que elevaba la exigencia de los demás delanteros, aunque como tal, en la madriguera nunca tuvo competencia porque no había un atacante que se acercara a lo que ofrecía y todavía no hay uno que se acerque. El ejemplo está en Cruz Azul. La competencia por ser el centro delantero hace que tanto él como Martín Cauteruccio día con día mejoren y luchen por ser el titular en Liga y Copa. El más beneficiado por supuesto que es el club cementero.

La clave está en el liderazgo. Cuando el argentino portaba la rojinegra se convertía automáticamente en el referente del ataque jugando solo en punta. José Guadalupe Cruz, Rubén Omar Romano o Gerardo Espinoza sabían que una jugada bastaba para que con toda la potencia física el argentino se las arreglara dentro del área. Sus 16 goles en un año como rojinegro fue razón suficiente para que Cruz Azul se lanzara por él y la salida desatara la molestia de La Fiel.

Llego en 2016 a Dorados y fueron seis meses de seis goles. Pasó a Tijuana con un año de ocho anotaciones. Ahora con Cruz Azul son seis juegos y van cuatro goles. Sea equipo chico, mediano o grande, la cuota y el liderazgo ahí están.

Para este torneo Atlas trajo a Octavio Rivero. Parecía que podía funcionar pero entre mala suerte, las fallas, el acoplamiento y lamentablemente las lesiones harán que el uruguayo se vaya casi hasta la mitad del torneo en blanco.

Esta noche entra en escena el colombiano Jefferson Duque con tan solo 49 minutos jugados en el Apertura 2018 y cuyo último gol fue el 30 abril de 2016. De cambio está el joven Alejandro Díaz, con un gol en su corta carrera en Primera División.

El panorama luce complicado. Al final de cuentas el futbol es un negocio y cualquier Tanque se va con un cañonazo de 8 millones de dólares aunque sepas que tus goles se irán al carajo.

carlos.mezab@milenio.com



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