Duda razonable

La fiesta de AMLO, la urgencia del país

Carlos Puig

Vivo en un país en el que hoy habrá decenas y decenas de homicidios.

Es el mismo país que ayer votó para que a partir del primer día de diciembre Andrés Manuel López Obrador sea presidente y que castigó al gobierno al federal y a muchos estatales, que desde hace tantos años no han sabido cómo enfrentar esta tragedia.

Dijo Andrés Manuel López Obrador en su cierre de campaña en el Azteca que entre hoy y el 1 de diciembre se elaboraría el programa de gobierno que ya está esbozado en el proyecto de nación 2018-2024. Después resumió algunos de los puntos centrales.

En su mayoría son cosas que se hacen desde el ejercicio del poder, es decir, desde el 1 de diciembre, con excepción del presupuesto donde uno imagina que ya intervendrá el equipo de transición para su elaboración y negociación en el nuevo Congreso.

Dijo durante la campaña López Obrador que, en caso de ganar, se juntaría con el presidente Peña inmediatamente para hablar el asunto del nuevo aeropuerto.

Me temo que eso sí puede esperar. La urgencia es otra.

Vivo en un país en el que la acumulación de elecciones locales convirtió a las que terminaron ayer en las más violentas contra candidatos de la historia reciente.

Vimos un momento trágico en que la violencia y la inseguridad está en niveles nunca vistos, y como ha sucedido en otros tiempos de transición, sobre todo local, las cosas solo se pondrán peor. Nuevos arreglos, nuevas presiones.

Al mismo tiempo, las instituciones de seguridad no tienen claro su destino, más allá de que tendrán que reunirse todos los jefes muy temprano con su nuevo jefe. De poco sirve haber anunciado el fin del Cisen, uno puede imaginar qué están haciendo los miles de empleados, muchísimos de valía indiscutible, que se dedican a acumular y analizar los datos para construir la inteligencia con la que se debería combatir al crimen organizado.

Ya nos cansaremos en estos días de aquello de la gran unidad nacional y la reconciliación y otras cursilerías. Prefiero los países que discuten y debaten intensamente para ponerse de acuerdo en cosas concretas, precisas y hacerlas y en muchas otras, simplemente no.

Nuestra crisis de seguridad y violencia necesita ya esta discusión entre los que se van y los que ayer ganaron y ponerse a actuar.

Si no queremos llegar al 1 de diciembre aún peor, lo cual no solo es posible, sino muy probable.

Twitter: @puigcarlos

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