Francotirador

El poder de Lomelí

Celso Mariño

Si alguien cree que la salida de Carlos Lomelí Bolaños de la delegación de programas sociales del gobierno central en Jalisco será el fin de la pugna con empresarios locales y autoridades estatales, podría equivocarse.

En primera instancia, la “renuncia” de Lomelí Bolaños pareciera un triunfo contundente de quienes estaban en desacuerdo con sus maneras, pues seguía con un velado e intenso proselitismo en actos públicos financiados con el erario luego de que el año pasado perdió la contienda por la gubernatura ante Enrique Alfaro Ramírez.

Lomelí -viejo aliado de Alfaro- buscaba demostrar poder al encabezar mesas de trabajo con delegados federales, mandos militares, o actos multitudinarios en los que se entregaban becas, o anunciando millonarias inversiones en Jalisco antes de que lo presumieran instancias estatales.

Aunque moderó su discurso que al principio de su gestión era de abierta confrontación política, Lomelí aún conservaba su actitud retadora y desafiante ante el gobierno de Jalisco.

Si bien no tendrá -por el momento- poder político de manera formal, conserva aún dos poderes muy importantes.

Primero, el económico, pues sus empresas farmacéuticas le permiten tener un alto nivel de independencia y de operación en un campo no regulado electoralmente: el sector privado.

El segundo poder que conserva Lomelí es su cercanía con Andrés Manuel López Obrador quien históricamente ha dado sobrados testimonios de que no es rencoroso sino lo que le sigue, y que no deja en el abandono a sus aliados y menos si han sido mecenas. Cercanía y lealtad que refrenda Lomelí al retirarse (como haya sido) para evitarle un problema mayor a su jefe político.

Estos dos motores más su “nueva” libertad para hacer lo que quiera desde la “sociedad civil” le dejan a Lomelí un campo amplio para relanzar su proyecto político con o sin Morena, con el partido en el poder o con el poder de su chequera.

Habrá que esperar, también, si esta es la oportunidad de otros neomorenistas, como Alberto Uribe o Claudia Delgadillo, para tratar de ganar terreno ante el río revuelto.

celso03@icloud.com

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