Agora

Hasta nunca Presidente

Cuauhtémoc Carmona Álvarez

El presidente Enrique Peña Nieto se despide de los mexicanos con mensajes vistosos y elocuentes sobre su gestión, destacando logros y avances. 

Sin embargo más allá de su retórica discursiva, la mayoría de los mexicanos extrañamos dos temas ausentes que lo reprueban: el abatimiento a la corrupción y, la inseguridad galopante. 

 
El gobierno del Presidente Peña se percibe como un gobierno con más desatinos que aciertos, donde la ciudadanía sólo lo aprueba con un 18 % y un 77 % lo desaprueba según una encuesta de consulta Mitovsky. Estas cifras reflejan los sucesos y los desaciertos de un gobierno fallido y desarticulado. 


Un presidente que arrancó con altas expectativas y que se despide con números tan bajos en su aprobación, resulta paradigmático encontrar cómo se perdieron y equivocaron tanto en la conducción del país. 

 
Estoy convencido que un gobierno que trabaja con resultados y aceptación es muy probable que la ciudadanía refrende su confianza en las urnas. De lo contrario, tenemos los resultados de las pasadas elecciones donde MORENA aprovechó el derrumbe de quienes insisto, arrancaron con altas expectativas y grandes promesas firmadas ante notario público. ¿Le cumplió a la Laguna? 

 
Los resultados de este sexenio que termina se pueden evaluar también desde los cientos de dislates de EPN. Por ejemplo cuentan que, en un evento organizado con víctimas, la Señora Miranda de Wallace (a quien le secuestraron y asesinaron a un hijo), estaba cerca al mandatario y al lado un joven. El presidente miró a la Señora Wallace y le preguntó: ¿Isabel…él es su hijo?, a lo que respondió: “No señor presidente…mi hijo está muerto”. 

 
Informado o desinformado, disléxico o no, el presidente en su gestión dio muchas sorpresas, las mismas que serán recordadas por la sociedad como el mandatario peor evaluado en la historia reciente de México. Lo demás, será historia que no deseamos repetir.


Hasta nunca presidente.



ckarmona@yahoo.com.mx

OPINIONES MÁS VISTAS