Sin edición

Paparruchas *

Daniela Mendoza Luna

El término fake news se convirtió en la palabra del año según la famosa casa editorial británica de los diccionarios Collins y en los Oxford gracias a su constante aparición en los titulares y la polémica que genera en redes sociales.

La semana pasada en la ciudad de Buenos Aires tuvo lugar el tercer encuentro Latam Chequea, que concentró a 60 fact checkers de 38 organizaciones en 17 países, con la intención de construir una agenda que permita hacerle frente a los fenómenos de la desinformación.

Facebook inició ya un programa para combatirla y ha buscado el apoyo en estos y otros analistas, considerando que a través de esta plataforma circula un gran número de noticias falsas.

Pero también sucede en WhatsApp por medio de aquellas cadenas de información que a veces se vuelven tan virales que los medios se sienten obligados a recogerlas para comentarlas, a veces para tratar de explicarlas y en el peor de los casos para reproducirlas sin ninguna consideración.

Hay iniciativas como Chicas Poderosas en Brasil, que se dedica a desmentir cadenas falsas que circulan por este medio o Maldito Bulo en España, que desmiente esos fenómenos virales que circulan en las redes. También por supuesto, esta Chequeado, la propuesta Argentina que detecta las mentiras o imprecisiones en los discursos de políticos y personajes públicos.

En México, la iniciativa Verificado 2018. El equipo de Verificado, aquí en Monterrey, y algunos otros en lo individual, se dedican a lo propio.

Pero las noticias falsas no siempre están en las redes sociales o en los fenómenos virales, también está en la información “inflada” de un titular impreciso, en el comentario escandaloso de un conductor de noticias; y esos filtros solo pueden repararse desde el interior de los medios. Ahí está la necesidad del compromiso y de la autorregulación, para cumplir con el objetivo.

Es necesario pasar de usar el tema como un artículo de moda a generar verdaderas estrategias al respecto, porque el próximo año, otro término ocupará la cúspide de la lista, pero seguiremos padeciendo las consecuencias de la desinformación.

* Noticia falsa y desatinada de un suceso esparcida por la gente.

Twitter: @dameluna

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