Correr para crecer

¿Cómo estás de salud?

David E. León Romero

“Si entrenas tu mente para correr, todo lo demás será fácil”

Amby Burfoot

Vemos tus fotos en redes sociales, muchos retos conquistados, medallas obtenidas y kilómetros acumulados. Tu equipamiento se ve bastante bien. Tenis, gorra, shorts, buen reloj y audífonos inalámbricos. Todo a punto y en su lugar. ¿Listo para la siguiente carrera?

A todo esto... ¿cómo está tu salud? ¿Hace cuánto no visitas al médico? ¿Te has realizado estudios recientemente? ¿Sabes lo que es una prueba de esfuerzo? Si todas estas preguntas te parecen extrañas y sus respuestas negativas o poco recientes, creo que debes reconsiderar tu manera de correr.

Correr es un deporte extraordinario que de inmediato reditúa beneficios para aquellos que lo practican, sin embargo, debemos ser cuidadosos con nuestra salud, evitando al máximo que el esfuerzo físico nos resulte contraproducente.

Durante el pasado Medio Maratón de la Ciudad de México, un hombre de 35 años de edad perdió la vida. Su muerte fue provocada por un infarto cardiorrespiratorio, ocurrido aproximadamente a la mitad de la competencia. Durante la edición de 2018 del mismo evento, fueron dos los corredores fallecidos.

Morir corriendo es relativamente extraño; hay estadísticas que refieren la muerte de dos deportistas por cada 100 mil corredores de maratón. Un estudio realizado en Estados Unidos establece que entre 2000 y 2010 fueron 11 millones de personas las que participaron en un maratón, registrándose 59 corredores infartados, de los cuales 42 perdieron la vida. Pese a la baja incidencia de este tipo de defunciones, las noticias que las atestiguan suelen tener una cobertura mediática importante.

Además de no realizar competencias de larga distancia sin estar preparado, es decir, con un entrenamiento solvente, una dieta adecuada y el descanso suficiente, te sugiero que visites al médico anualmente para conocer realmente cómo estás de salud.

El chequeo deberá incluir tu historia clínica; un examen de laboratorio de sangre y orina que permita al médico evaluar algunos parámetros para conocer cómo te encuentras; por último, un electrocardiograma o una prueba de esfuerzo.

Recuerda que correr o practicar algún deporte y estar físicamente apto para participar en alguna competencia no quiere decir estar saludable. Debes asegurarte que el deporte que con tanto entusiasmo estás realizando, realmente esté abonando a tu salud y no afectándola de manera negativa. Corre, pero una vez al año, visita al médico para que confirme que todo marcha bien.

Abastecimiento. Te recomiendo leer el libro Regresar a Maratón, cuaderno de viaje de un corredor, escrito por Miguel Calvo. Te llevará efectivamente por un viaje a través de los caminos de Grecia, para descubrir quiénes fueron los primeros corredores y de dónde viene el espíritu de las carreras de larga distancia. 


dleonromero@gmail.com

@DavidLeonRomero


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