Recomendación del experto

Ejercicio, nutrición y estado de ánimo

Editoriales

Estudios recientes han demostrado que la depresión, la ansiedad y el estrés son cada vez más frecuentes. Es claro que cuando el problema es discapacitante, la mejor opción es consultar a un médico especialista; sin embargo, se ha encontrado que la actividad física constante y la nutrición juegan un papel importantísimo en el manejo de estas condiciones.

El ejercicio físico ayuda a la producción de noradrenalina, serotonina, factor neurotrófico cerebral, dopamina y las famosas endorfinas, que son neurotransmisores cerebrales que provocan no solo relajarnos, sino que nos ayudan a sentirnos contentos.

Es por eso que cuando dejamos de hacer ejercicio, lo echamos de menos porque nuestro cuerpo pide la dosis diaria de estos “opiaceos endógenos”.

La alimentación tiene también mucho que ver, ya que se ha visto que ciertos alimentos, como las proteínas y algunas vitaminas y minerales, poseen la capacidad no solo de ayudar a producir estos neurotransmisores, sino de mejorar la comunicación entre las neuronas (sinapsis neuronal). Incluso se les han denominado “antidepresivos naturales”.

Las proteínas son la materia prima para sintetizar dichos transmisores cerebrales. Por ejemplo, la serotonina, encargada de relajar y calmar, se fabrica a partir de triptófano, aminoácido que se encuentra en las proteínas de la carne, la leche, huevos, frijoles, lentejas, soya, ajonjolí, nueces y cacahuates.

A partir de otro aminoácido, conocido como tirosina, se sintetizan la epinefrina y norepinefrina, encargadas de activar al cerebro para que las personas estén más alertas y reaccionen con rapidez ante ciertos estímulos externos. La leche y los productos lácteos son buenas fuentes de tirosina.

Las frutas y verduras contienen boro, mineral que también hace posibles los impulsos eléctricos en el cerebro. Existe evidencia de que la deficiencia de boro hace que el cerebro disminuya su producción normal de ondas alfa, lo cual hace que los individuos se muestren somnolientos.

En estudios realizados en Montreal, Canadá se demostró que el selenio y el ácido fólico aumentan los niveles de serotonina, que ayudan a contrarrestar la depresión. Los alimentos que contienen dichos nutrimentos son el pescado, los mariscos, el ajo, la espinaca, las nueces y las frutas.

El balance que guardamos en la alimentación influye no solo en nuestro bienestar físico, sino en los patrones de comportamiento que tenemos. Si queremos sentirnos más contentos, el ejercicio constante y la buena alimentación deben ser prioridad.

LIC. VALERIA RUBIO MÁRQUEZ,
Nutrióloga.
@valeriarubiomar

OPINIONES MÁS VISTAS