Opinario

Seguridad, la prioridad

Fabián Rodríguez

Los dos eventos continuos en materia de seguridad, realizados en las últimas 48 horas, marcan la prioridad de Alfredo Del Mazo Maza para superar los retos que exige la gobernabilidad de su administración en dos vertientes: la primera -y la más importante ante la sociedad- es el de mejorar los niveles de confianza entre la ciudadanía y los encargados de la seguridad, procuración y administración de justicia tal y como se comprometió desde su campaña hace más de año y medio. La segunda: que inicia su estrategia política como gobernador de oposición ante el presidente electo Andrés Manuel López Obrador.
De manera paralela, en estos dos últimos días, los gobiernos federal y estatal han dado a conocer sus posicionamientos de las acciones que emprenderán para erradicar el lacero social que representa la inseguridad en el país y que, día a día, se vuelve más recalcitrante.
Tanto Olga Sánchez Cordero como Alfonso Durazo, próximos titulares de la Secretaría de Gobernación y de Seguridad Pública, respectivamente , nombrados por AMLO, coincidieron que el objetivo principal de la federación será bajar los niveles delincuenciales atendiendo las necesidades específicas de cada región del país.
Durazo destacó también que mientras no haya oportunidades educativas y laborales para sobrevivir económicamente con dignidad, no se logrará una seguridad adecuada “así tengamos un policía en cada esquina”, recalcó.
Sin embargo este eje se presenta como, repito, una propuesta emitida y en parte ya materializada por Del Mazo con el aumento de 15 por ciento en promedio al salario de los más de 16 mil elementos policiacos estatales y que, aunque no resulte suficiente, sí representa un alivio en sus bolsillos , ya que desde hace una década este acto no se llevaba a cabo.
En un análisis profundo, con la llegada de la propia secretaria de seguridad mexiquense, Maribel Cervantes, se finalizó con el diagnóstico preciso en la materia: 28 municipios aglutinan 80 por ciento del universo delictivo en el territorio mexiquense, esto quiere decir que en 97 localidades solo se comete 30 por ciento, cifras bipolares pero que, también, se traducen en las acciones que el gobierno mexiquense emprenderá para resolver el problema “con sus propias necesidades específicas en cada región”. El gobierno federal no está inventando el hilo negro para abatir la delincuencia.
A once meses exactos de que Alfredo Del Mazo Maza tomara protesta como gobernador constitucional del Estado de México, inicia el repunte de su posicionamiento político nacional, tras los desafortunados hechos que han marcado su llegada: el sismo del pasado 19 de septiembre que paralizó su administración y, por supuesto, los resultados electorales del primero de julio que, a diferencia de lo sucedido en el país, en la entidad aumentaron los votos hacia el PRI por ejemplo en más cien mil sufragios en lo que corresponde a diputados federales.

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